Opinión | Mamá está que se sale

iBANK

El gigante está en la puerta, y creo que es cuestión de tiempo que veamos cómo la revolución tecnológica en el sector bancario, que hasta ahora se limita a la aplicación del móvil y al pago telemático, va más allá, y con esta revolución, ahora vengan los bancos de rodillas a que nos hagamos sus clientes

Parece un anuncio, pero es verdad que después del iPod, del iPad y del iPhone, viene el iBank. Que estamos viviendo una revolución tecnológica ya no lo duda nadie. Parece que fue ayer cuando enviábamos los primeros emails, pero de eso hace más de veinte años. Lo malo es que llevamos todo ese tiempo volcando nuestra vida en ese ente abstracto que es internet. Confesando y apuntando debidamente todos nuestros hábitos y nuestras costumbres. Algunos, hasta nuestros pensamientos. Qué comemos, dónde trabajamos, qué deporte nos interesa, con quién hablamos, en qué gastamos los cuartos… Todo eso es una información que puede convertirse en oro.

El iBank no ha llegado todavía a España, y no sabemos si finalmente lo hará, porque no es tan fácil, pero en Estados Unidos sí es ya una realidad. Apple se ha aliado con Goldman Sachs y ha creado una cuenta bancaria que ofrece una remuneración del 4,15%. Teniendo en cuenta que, en España, quien más te da es el Tesoro, y te da el 3%, imagínate la competencia si esa misma cuenta se abriera en España.

En sus primeros pasos como iBankero, Apple ha conseguido hacerse con más de 1.000 millones de dólares en depósitos, que no está nada mal para ser un banco ‘novato’. Porque, claro, será nuevo en la banca, pero en otros campos, no: Apple tiene la ventaja de tener más de mil millones de potenciales usuarios. Todos los que tienen un iPhone o un iPad conocen de sus virtudes, y además han volcado en sus dispositivos toda la información necesaria para que Apple pueda ofrecerles los productos que más les interesen, y que se adapten mejor a su vida o a sus preferencias.

Fiel a mi costumbre, he hecho ronda de llamadas para enterarme bien antes de contártelo. Siempre que le pregunto a los expertos me quedo loca. Hay que ver lo que sabe la gente de lo suyo. Por ejemplo, mi amiga Irene, que tú la conocerás del colegio, pero resulta que es una gurú financiera, me ha dicho que no le sorprende en absoluto, porque, por un lado, los consumidores lo que quieren es tener ‘seamless experiences’, que para nosotras quiere decir tener un consumo sin sobresaltos ni sorpresas. Y el que sea capaz de ofrecer productos personalizados tendrá el poder de monetizar al cliente. En otras palabras, Apple está usando nuestros patrones de comportamiento para personalizar ofertas y sacarnos la pasta.

Luego, desde el punto de vista técnico, hay que tener en cuenta que para ofrecer productos bancarios no basta con ser guapo, es necesario cumplir una serie de requisitos técnicos. Por eso en USA se ha aliado con Goldman Sachs, porque a Apple le resulta indispensable tener un socio operador de banca. Como me ha dicho Marta, mi otra amiga economista, a Apple no le interesa en absoluto convertirse en banco, al menos en el marco europeo. A la regulación propia del sector le tienes que añadir las restricciones del banco central europeo a las instituciones financieras, y por ahí no va a pasar Apple. Por eso te decía al principio que no sé si el iBank llegará a España.

En cualquier caso, el gigante está en la puerta, y creo que es cuestión de tiempo que veamos cómo la revolución tecnológica en el sector bancario, que hasta ahora se limita a la aplicación del móvil y al pago telemático, va más allá, y con esta revolución, ahora vengan los bancos de rodillas a que nos hagamos sus clientes. No lo creo, pero solo imaginarlo me divierte.