La Opinión de Murcia

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Las fuerzas del mal

Enrique Olcina

Algunas cosas que me dejé en el tintero

Este año se me han quedado algunas cosas en el tintero y tengo que cerrar la contabilidad.

Fe de Ratas. Utilicé la palabra sicalíptico, refiriéndome a un titular, creyendo honestamente que significaba algo cercano a psicodélico. No, es «erótico o subido de tono en sugerencias sexuales». Mi base de gatos de palabras me falló estrepitosamente, o no tanto, porque creo que en el fondo los que redactaron ese titular se estaban masturbando, mentalmente, pero masturbando.

Si hay una próxima Guerra Civil española, que espero que no suceda, se luchará por WhatsApp. Los escritos como cartapacios, los audios interminables, los memes demoledores que dejaron de tener gracia en la prehistoria y los chistes, las semejanzas y los storytellings reciclados para España de los alt right y de los progresistas estadounidenses, como si fueran las fuerzas expedicionarias italianas con sus altos plumeros o las Brigadas Internacionales, serían la presencia o injerencia extranjera en este conflicto patrio que tendría como trinchera cada pantalla de cada español. Las repetitivas cadenas de whatsapp que se despiertan cada vez que hay una campaña desde la izquierda o desde la derecha, como la última sobre el TC, serían los bombardeos de Guernika, o para estar equidistantes y tener la guerra en paz, el de Cabra. A mí me parece mal que nos peleemos, pero si no se dispara un tiro y la única consecuencia es que acabemos enfadados desde el Parlamento hasta en la cena de Nochebuena, cosa que suele suceder de todas maneras, pues ni tan mal porque lo otro es peor.

Hablando del Tribunal Constitucional que seguramente todo será muy legal y tal, pero el máximo intérprete de la Constitución es, hoy por hoy, como esa tarrina de queso untable que se te olvidó en el fondo del frigorífico y que tienes que quitarle lo verde si te la quieres comer, a riesgo de una intoxicación.

Quédense con este bolero. «Déjame quererte / con ternura adolescente / para poder concebir / esta entrega tan demente / que tus labios, al besar / me hacen sentir / Quiero estar bajo el embrujo de tus besos / y en tus labios conocer/ que tienes, constante/ fuego bajo tu piel». Lo canta la incomparable Eydie Gormé con el trío Los Panchos en un disco que quien tenga más de cincuenta años seguro que ha escuchado. Lo que yo creía que era acento extranjero de la cantante armenia en realidad es acento antiguo. Eydie era de origen sefardí y siempre había hablado ladino.

Quien nos puso mirando para Cuenca tanto si íbamos a Madrid como si veníamos no fueron otros sino los que ahora se quejan de que tarde y mal llega el AVE a Murcia. Valcárcel renunció a la variante de Camarillas. Repitan conmigo, Valcárcel renunció a la variante de Camarillas. A partir de ahí, cualquier cosa por parte del PP que no sea buscar soluciones es hipocresía y tratar de ocultar la mala gestión. Ximo Puig tiene que estar dando palmas con las orejas, que las tiene, ante la magnífica sugerencia murciana de quitar las paradas de Elx y Orihuela «Cuidado con ellos», les dirá a los ciudadanos de esas ciudades, «no los votéis».

La acequia infinita es lo que algunos creen que es el Trasvase Tajo-Segura. Olvidan que esa obra se ejecutó para paliar la sequía de un regadío existente, no para construir un vergel a costa de otros. La tecnología de la acequia, por más grande que sea, es limitada. La de la desalación todavía está por crecer más y desarrollarse. Por cierto, que sea este el bendito año en el que, por fin, se potencia la energía solar para ayudar en la desalación dice mucho y nada bueno de lo que debería ser el interés del Gobierno regional y la CHS en el interés común de asegurar caudales a precio razonable para los agricultores.

Ojo con las palomitas blancas. Son esas personas que no son de izquierdas ni de derechas, no declaran una afiliación política pero siempre te dejan un mensaje sobre lo mal que lo hace la izquierda y la tremenda pérdida de libertades individuales que estamos sufriendo. Cuando gobierna la derecha no escuchas su indignación a no ser que se la saques con sacacorchos y cuesta que hagan plop, como un mal champán. Acabas sospechando que votan a la derecha, pero cuando se lo dices, protestan por la insultante mácula sobre su inmaculada independencia. Si no los identificas, están siempre volando sobre ti con un fastuoso plumaje blanco de presunto apartidismo, se te cagan en la cabeza y nunca se mojan.

No comulgo con ningún pensamiento del Sr. diputado Liarte, pero recientemente me he enterado que ha devuelto los fondos devengados y no usados del extinto grupo parlamentario autonómico de Vox, fondos que él controlaba. Si es así, la nobleza me obliga a reconocerlo públicamente. Contrasta y gana en el contraste con el tigre de Cieza, Teodoro García Egea, que tan terrible que era se ha conformado con una pequeña sinecura en el Congreso. Vaya, vaya, si al final la que rugió mejor fue Cayetana.

Parece que el verdadero feminismo es ahora abolicionista del género, por eso, para ser mujer te exigen que nazcas con vagina y que parezcas, andes y hables no como mujer, sino con la idea estricta y exacta de lo que ellas consideran mujer. También será por eso que las mismas que se quejan del techo de cristal y de los campos de nabos que habitan las altas instancias de este país no tardan, sin embargo, en organizar unas jornadas parlamentarias sobre personas trans donde, oh caramba, qué sorpresa no hay ninguna persona trans. Luego que si la abuela fuma o que si el abuelo se maquilla mientras bebe JB.

Este año será mi primero sin la presencia en este mundo de mi abuela, que murió con 102 años. Al hilo de esto, y por contar las ausencias que se dieron en la mesa navideña, busquemos a quienes ustedes saben, a quienes tienen la memoria y sentémonos a dialogar con esa memoria porque somos polvo, y en polvo nos convertiremos, pero no contemos a los ausentes solo por su ausencia, contémoslos por las vidas que vivieron, las risas que rieron, las lágrimas que lloraron, las lecciones que enseñaron, los errores que cometieron y mantengámoslos vivos en nuestros corazones, mientras esperamos la vida eterna. 

Amén.

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