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La Opinión de Murcia

Tribuna libre

La depuración de las aguas residuales y el Mar Menor

En la actualidad, la eutrofización del Mar Menor no es atribuible a una gestión deficiente de la depuración en la zona

Un veraneante toma el sol en la orilla de una de las playas del Mar Menor IVAN URQUIZAR

En los últimos años, el Mar Menor ha sufrido un fenómeno recurrente de eutrofización debido al incremento de la concentración de nutrientes en la laguna procedente de distintas fuentes y actividades. Este serio problema ambiental es de una gran complejidad y ha sido analizado durante años por numerosos expertos nacionales e internacionales, sin que se encuentre una única causa y con opiniones dispersas y a veces contradictorias.

En este sentido, recientes publicaciones han señalado a una mala gestión y tratamiento de las aguas residuales como una de las causas principales de este estado de deterioro, aunque los datos y análisis de las aguas depuradas en la zona (que son públicos) no concuerdan con las opiniones expresadas.  

Hagamos un breve repaso a la situación de depuración y reutilización de las aguas en España y en la zona del Mar Menor para entender mejor cuál es la situación real. 

España es uno de los países del mundo con un mejor grado de depuración de sus aguas residuales y es el 5º país mundial y primero en Europa en reutilización del agua (reutilizamos más del 40% de toda el agua reutilizada en Europa), lo que garantiza la alta calidad de los efluentes depurados.

Más del 80% del total de la reutilización en España se concentra en la Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Comunidad de Andalucía, Islas Canarias e Islas Baleares (lógicamente, las zonas con mayor estrés hídrico y con una importante actividad agrícola), siendo la Comunidad Valenciana la que más volumen de agua reutiliza y la Región de Murcia la que lo hace en mayor porcentaje, que alcanza al 97% del agua residual tratada. Desde el punto de vista de las demarcaciones hidrográficas, la suma de las Cuencas del Júcar y Segura representan alrededor del 60% de toda la reutilización en España.

En España, un gran avance para la promoción y regulación de la reutilización fue el Real Decreto 1620/2007, de 7 de diciembre, por el que se establece el régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas (RD 1620/2007), que supuso una legislación avanzada y única en Europa para su tiempo para la garantía de que el agua depurada en España es totalmente segura incluso para su reutilización. 

La calidad de agua requerida depende del uso final, pero en general incluye parámetros tales como Escherichia coli, Huevos de Helmintos, Sólidos en Suspensión, Turbidez (parámetros obligatorios en todo caso), Legionella, Salmonella, DBO5, DQO, metales pesados, conductividad, SAR, cloro/cloruros, nitrógeno, fósforo, sustancias tóxicas incluyendo sustancias prioritarias (para ciertos usos y de acuerdo a la legislación relacionada).

Recientemente, en 2020, la Unión Europea publicó el Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de Mayo de 2020 relativo a los requisitos mínimos para la reutilización del agua (2020), regulación de obligado cumplimiento en los países de la Unión para la aplicación de agua reutilizada para la agricultura a partir de junio de 2023 y que es algo más rigurosa que el real decreto español sobre todo en algunos aspectos como la microbiología.

La Región de Murcia es un referente internacional en la depuración y reutilización de sus aguas. Cuenta con 99 depuradoras que dan servicio al 99,3% de la población y producen unos 110 hm3/año de agua de alta calidad que se reutiliza prácticamente en su totalidad de forma directa o indirecta (más del 97%). Como hemos comentado anteriormente, lógicamente para que un agua pueda ser reutilizada debe tener una calidad muy exigente, mucho más que el requerido por la legislación de tratamiento de aguas residuales para su vertido.

Los niveles de rendimiento de las depuradoras murcianas son muy elevados, superando los requerimientos de la Directiva Europea de tratamiento de aguas residuales, con valores superiores al 97-99% en DBO, similares para DQO y sólidos e igualmente elevados para nitrógeno y fósforo, por debajo de los limites requeridos por todas las regulaciones aplicables. Es de destacar asimismo la práctica inexistencia de microbiología, gracias a los rigurosos tratamientos de desinfección aplicados. 

En la zona de afección del Mar Menor existen en la actualidad 22 depuradoras, que tratan 192.000 metros cúbicos al día, entre las que destacan por tamaño Cabezo Beaza (35.000 m3/día), Mar Menor Sur (50.000 m3/día), Los Alcázares (22.500 m3/día), San Javier (22,500 m3/día) o San Pedro del Pinatar (20.000 m3/día). Todas estas depuradoras cuentan con tratamientos para la reutilización del agua que incluyen, lógicamente, la reducción de nutrientes e incluso alguna de ellas cuenta con un tratamiento avanzado de membranas (San Pedro del Pinatar). 

Como se ha indicado, estas depuradoras cuentan con tratamientos avanzados que producen un agua de alta calidad que permite su reutilización en todos los casos. Por tanto, todos los vertidos de aguas residuales controlados por las administraciones públicas tienen la garantía de depuración adecuada salvo casos puntuales de mal funcionamiento que pueden tener lugar en cualquier instalación industrial y que con el alto grado de especialización y profesionalidad de las empresas operadoras, gestoras y con el adecuado control se reducen a la mínima expresión.

Es necesario mencionar asimismo que episodios de lluvias torrenciales que se producen periódicamente en la Región pueden causar también problemas puntuales de vertido de aguas de inferior calidad, para lo que se están desarrollando diversos proyectos de recogida de estas aguas por medio de tanques de tormentas, entre los que destaca el de Torre Pacheco, que se espera que entre en funcionamiento el próximo mes de octubre.

En conclusión, la Región de Murcia es una de las más avanzadas de Europa en la gestión y tratamiento de sus aguas residuales y en todo lo que depende de las administraciones se puede garantizar que la calidad de sus efluentes cumple con los requerimientos más exigentes de la regulación Europea. La eutrofización del Mar Menor es un problema muy complejo y con una larga evolución histórica, pero al menos en la actualidad no atribuible a una gestión deficiente de la depuración en la zona.  

En mi modesta opinión, en lugar de buscar culpables, demonizar sectores o administraciones frente a esta situación de extrema complejidad, todos los científicos, técnicos, administraciones y sociedad en general deberían ponerse a trabajar juntos para dar una solución de futuro para este tan importante espacio ambiental, para que pueda ser disfrutado en la actualidad y por las futuras generaciones, compatibilizando su protección ambiental con las actividades humanas de una forma sostenible. Los procesos de depuración que se llevan a cabo en la Región están perfectamente medidos y controlados por personal cualificado, consiguiendo de esta forma que la calidad del agua tratada supere los parámetros estipulados en la Normativa Europea de Reutilización y que entrará en vigor en junio de 2023.

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