Este domingo, unos 9.800 millones de personas en Grecia acudirán a las urnas. El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, tiene la victoria al alcance de la mano, pero su reelección no está garantizada. Según los sondeos, los conservadores de Nueva Democracia no lograrán revalidar una mayoría lo suficientemente amplia como para gobernar. Esa realidad puede abrir la puerta a otros escenarios. Alexis Tsipras y Syriza buscan regresar al poder tras ser destronados en 2019. Y aunque eso parece altamente improbable, no es imposible.

Las elecciones parlamentarias griegas serán clave para decidir el futuro político del país, pero también tienen importancia para España. Aquí algunas claves de ello.

Aliado comercial

Grecia y España mantienen buenas relaciones comerciales. El flujo de inversión bruta española en el país heleno fue de 321,6 millones de euros en 2019, de 13,36 millones en 2020 y de 76.300 euros en 2021, según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. En la otra dirección, el flujo de inversión bruta fue de 766.130 euros en 2019, de 210.060 en 2020 y de 1,47 millones en 2021. En abril del año pasado había 38 empresas españolas instaladas en Grecia.

Grecia ocupa la posición número 15 como destino de las exportaciones de España, que en 2021 alcanzaron un valor de 3.880 millones de euros. El cobre, el petróleo refinado y el aceite de alquitrán de carbón fueron los principales productos exportados. A su vez, el país ocupa la 12ª posición como origen de las importaciones españolas. En 2021 llegaron a los 2.370 millones de euros y los principales productos importados a España fueron el pescado fresco, el petróleo refinado y los ordenadores.

La Secretaría de Estado de Comercio indica en su último informe que el país mediterráneo ofrece oportunidades comerciales en sectores como la energía o las infraestructuras, así como también el agroalimentario o el turístico. También ofrece oportunidades de inversión extranjera debido al "proceso de privatizaciones que viene desarrollándose desde hace varios años".

Cercanía ideológica

Un cambio de color en el Gobierno griego podría traducirse en una mayor cercanía política entre Atenas y Madrid. "Si Syriza sale como vencedora será mejor para Pedro Sánchez. Alexis Tsipras y los socialistas europeos y la afinidad ideológica puede hacer que las relaciones bilaterales sean más fáciles", explica Héctor Sánchez Margalef, investigador del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).

Eso no significa que una posible reelección de Mitsotakis y los conservadores griegos perjudique su trato con España. "Sánchez ya ha demostrado que puede hacer 'realpolitik'. La ha hecho con Giorgia Meloni en Italia y podrá hacerla con Grecia", añade el experto.

Política migratoria

Uno de los principales focos de cooperación entre España y Grecia es en inmigración. Reunidos junto a otros socios europeos del Mediterráneo en el grupo Med9, ambos países han presionado a Bruselas para impulsar la redacción del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo. Esa prioridad no cambiará. "Tanto si gobierna ND como si lo hace Syriza la gestión de las fronteras no cambiará mucho. La diferencia entre ambos partidos es más cosmética que de gestión. En ese sentido, las elecciones griegas no afectarán a Madrid", apunta Sánchez Margalef.