Autobuses descargando militantes entusiasmados. Banderas de España y muchas de Andalucía. Un teatro, el Cartuja Center Cite, con más de 2.000 personas. El PP echó el resto en el mitin de Alberto Núñez Feijóo en Sevilla este sábado. El ritual era muy similar al que durante años gastó el PSOE en esta misma ciudad. La estrategia del PP es clara, retener todo el voto que Juan Manuel Moreno se llevó en las autonómicas de hace un año, mucho prestado de votantes socialistas, un trasvase de un 15,6% que fue clave para apuntalar una mayoría absoluta histórica en una comunidad donde el PSOE había tenido casi cuatro décadas de hegemonía. El protagonista del mitin fue Pedro Sánchez, convertido en diana de durísimas críticas de todos los participantes.

Por primera vez la inclusión de condenados por terrorismo en las listas electorales de EH Bildu no centró el mitin en esta campaña. El mensaje repetido por todos los protagonistas fue que “el 'sanchismo' ha abandonado a los socialistas de verdad” o que "Pedro Sánchez ha liquidado el PSOE". En el ecuador de la campaña y a ocho días de las elecciones, el PP aprieta para llevarse votos de socialistas desencantados y en Andalucía eso será fundamental. Feijóo se atrevió a cantar “las mentiras” de Pedro Sánchez con el público encantando haciéndole los coros con el “tralará”, recordando esa canción infantil de “vamos a contar mentiras, por el mar corre la liebre, por el monte la sardina”.

El líder del PP aseguró que se siente muy cómodo en la capital de Andalucía, donde fue elegido presidente del partido en abril de 2022, y se vino arriba sobre el escenario en el que quienes lo siguen a diario en esta campaña aseguran que fue uno de los días más ágiles del gallego en su discurso. El estribillo del principal partido de la oposición contra el presidente del Gobierno es conocido: “No gobernaré con Podemos”, “No cederé al independentismo”, “Con Bildu no vamos a pactar”, “No habrá rebajas por la ley del sí es sí”, “No habrá indultos a los independentistas”, “Mantendremos el delito de sedición”, “Construiremos miles de viviendas”, “Recuperaremos la neutralidad y el prestigio de las instituciones”; “La luz ha subido menos”, “Los precios están bajando en los supermercados”; “El PSOE gestiona mucho mejor”… Tras cada afirmación, el "tralará" del público.

El PP está convencido de que estas elecciones las perderá Pedro Sánchez, seguros de que hay una ola contra un presidente del Gobierno que creen que tiene una crisis de credibilidad entre sus propios votantes y militantes. Ahí se centran y con eso creen que pueden ganar muchas capitales de Andalucía, incluida la ciudad hispalense. Sevilla se ha convertido en un símbolo que PP y PSOE se disputan mirando a las elecciones generales. Es la ciudad más importante de España con un alcalde socialista. “Como dicen que si ganan en Sevilla se dan por satisfecho os animo a darles un gran disgusto, ganando y gobernando en Sevilla, es el gran disgusto en la noche electoral”, sostuvo Feijóo, que animó a votar al PP para que la capital de Andalucía no pueda ser “un trofeo o una medalla que Sánchez pueda colgarse”. "Cada vez que Sánchez recibe el 'tracking' del día da un anuncio", ironizó Feijóo. En las filas populares están convencidos, o al menos eso transmiten, que la campaña les está beneficiando.

Poder municipal en Andalucía

El PP tiene en Andalucía muy poco poder territorial comparado con el PSOE en las últimas municipales y sobre todo, atendiendo al vuelco electoral que se produjo el pasado junio. Tras las últimas municipales de 2019, el PSOE se hizo con 458 municipios de 786 ayuntamientos, 398 con mayoría absoluta. Los socialistas gobiernan las capitales de Sevilla, Huelva, Jaén y Granada y la izquierda de Adelante Andalucía ganó en Cádiz. El PP tiene Almería, Málaga y Córdoba. También es mayoría el PSOE en las diputaciones, gobierna en seis de ocho, todas salvo Málaga y Almería. El poder municipal andaluz se reparte ahora mismo en un 59% para el PSOE y un 27% para el PP.

El presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, lleva toda la campaña asegurando que quien coja una papeleta del PSOE en cualquier ciudad de Andalucía no estará votando a un alcalde sino avalando la política de Pedro Sánchez en la Moncloa. Obvian que la cita en Andalucía es netamente municipal y la han convertido en un primer asalto a las generales diciembre. La comunidad andaluza, con 6,5 millones de electores que elige 61 diputados del Congreso, será clave para que el PP pueda llegar al Gobierno. Eso son los cálculos. Aquí creen que el PSOE tiene un desgaste mucho más acusado que en otras comunidades autónomas.

De festival

“Es evidente también que son unas elecciones nacionales”, admitió Moreno, que preguntó a los votantes si están “dispuestos a avalar los desvaríos de un gobierno con alianzas con radicales, independentistas y con batasunos”. “Si no estamos dispuestos a avalar esas políticas coger la papeleta de cualquier candidato del PSOE es darle un balón de oxígeno a Sánchez y a sus políticas”, señaló el presidente andaluz.

moreno bonilla

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El presidente andaluz acudió la noche del viernes al festival Interestelar de música indie que se celebra en Sevilla y lo contó no solo en sus redes, también en el mitin. Allí dijo que escuchó a algunos de sus grupos favoritos y "siguió haciendo campaña" con un público que es muy diferente al que acudió este sábado al mitin. Es la gran cualidad política de un presidente andaluz que sabe que rompiendo esquemas, saliéndose del carril clásico del PP, se mete a muchos votantes alejados de la derecha política en el bolsillo. Así ganó por primera vez una mayoría absoluta para su partido en Andalucía en democracia hace un año. Con esa ‘marca Juanma’, convertido en contrapoder de Isabel Díaz Ayuso en el PP, quiere Feijóo llegar al Gobierno de España. “Si no estáis de acuerdo con las políticas en Sánchez no se queden en casa, cojan la papeleta del PP el 28 de mayo, es el instrumento más potente para acabar con esas políticas”, repitió desde el escenario del teatro en la Cartuja.

Ciudad símbolo

El candidato del PP en Sevilla, José Luis Sanz, aseguró que las municipales serán “el principio del fin de Pedro Sánchez” e ironizó con que los candidatos socialistas tienen “obsesión” por desvincularse de las siglas de su partido y de su presidente. Sanz fue designado candidato por Génova antes de que Pablo Casado fuera derrocado y no era de la corriente de Moreno en Andalucía pero todo eso quedó ya atrás en el empeño del PP por hacerse con Sevilla. El presidente andaluz está muy implicado en la capital andaluza, haciendo campaña casi como si él fuera el candidato. Sanz habló de “barrios abandonados”, de una “ciudad dejada”, gobernada desde la “desidia” y aseguró que el PSOE solo puede seguir gobernando si su candidato reedita “el pacto con la izquierda radical y antisistema” que existe en España y que necesitan, dijo para gobernar Sevilla. Las encuestas hablan de un empate técnico entre PSOE y PP en Sevilla que rompería una alianza de los socialistas a su izquierda con ‘Con Andalucía’, la suma de Podemos, IU y Más País, o de los populares con Vox.