El municipio de Murcia necesita más suelo industrial y sería deseable que ese desarrollo no se concentrara solo en dos o tres puntos, de manera que el impulso económico asociado se reparta por todo el territorio. Es la tesis con la que trabaja el Ayuntamiento de Murcia, que ha sido testigo de cómo se ha disparado la demanda de suelo industrial, la mayor eclosión desde la crisis económica del 2008, y de cómo en los últimos dos grandes espacios industriales que se están levantando en Murcia: el Parque Logístico del Sureste, anexo al aeropuerto de Corvera y al macrocentro logístico de Amazon, y el nuevo ensanche industrial de Cabezo de Torres, junto a la autovía del Mediterráneo y la Costera Norte, se han vendido todas las parcelas en un tiempo récord.  

La Concejalía de Urbanismo, que dirige el edil socialista Andrés Guerrero, no solo quiere responder a la demanda de suelo industrial por parte de multinacionales y empresas logísticas sino también evitar la presencia de multitud de naves en situación de alegalidad en plena huerta (la inmensa mayoría se construyeron antes del PGOU de 2002), y que sufren carencias de todo tipo: malas comunicaciones, sin alcantarillado, sin aparcamientos, u otros equipamientos básicos que ayudaran a sus propietarios a rentabilizar sus negocios. «No es razonable que esas construcciones estén en un terreno protegido sino en un espacio bien comunicado y acondicionado a sus fines», señala Guerrero, que es consciente que abordar de manera global este asunto conllevará su tiempo. Entre otras cosas, resultará vital el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, que está llamado a determinar los nuevos emplazamientos industriales del municipio. Mientras se trabaja a largo plazo, el Consistorio no pierde de vista las necesidades del presente. Una de ellas está teniendo lugar en el floreciente polígono industrial de Alquerías. Si el desarrollo industrial no está tan avanzado como debiera es por la localización en ese sector de la Casa Colorá, un patrimonio centenario protegido, por lo que se requiere redactar un plan especial, algo imprescindible para aprobar posteriormente el proyecto de reparcelación. Cuando esto esté resuelto la creación del nuevo polígono industrial, impulsado por la empresa La Niña del Sur, tendrá vía libre.

En Cabezo de Torres, la nueva área industrial de medio millón de metros cuadrados, va cobrando forma y ya puede observarse el esqueleto de las futuras naves industriales. Entre otras pequeñas empresas, destaca la presencia aquí de la empresa Cash Europa; Idur, compañía líder en el desarrollo de activos y proyectos urbanísticos e inmobiliarios; la firma murciana Sabater Spices, empresa líder en el sector de pimentón y chilis; y la cadena de supermercados Super Dumbo.

Otro polo industrial y logístico emergente de encuentran en los terrenos del Centro Integrado de Transporte de Murcia, (Citmusa). Tras haberse construido y comercializado la primera fase (con más de 30 empresas instaladas y cerca de medio millón de metros cuadrados), la segunda ha despegado con la habilitación de 280.000 metros cuadrados. Según ha podido saber esta Redacción ya se han recibido más de una decena de solicitudes para la adquisición de suelo. Respecto a esta segunda fase, ya se ha procedido a la expropiación con un coste de 5,1 millones de euros. La previsión es que 138.000 metros cuadrados se dediquen a la zona logística, 12.000 a servicios y el resto a viario público y zonas verdes.

Además de esas zonas emergentes, hay otras a las que el Ayuntamiento le tiene echado el ojo. Una es Cañada Hermosa. Aquí hubo un proyecto que no terminó de cuajar y ha caducado, pero el Consistorio sigue creyendo en él, y ya está estudiando la manera de recuperarlo. «Requiere servicios y algunas infraestructuras, pero es una zona muy bien conectada a la entrada de Murcia , con un bajo impacto para el núcleo urbano», explica el titular de Urbanismo.

El polígono de El Palmar, atascado por la burocracia

La entrada en vigor en 2015 de la Ley de Ordenación Territorial y Urbanística de la Región de Murcia, la Loturm, ha ralentizado muchos de los desarrollos previstos. Uno de ellos es el polígono de El Mayayo de El Palmar, en el que se está trabajando en un proyecto de reparcelación para reordenar los espacios e impulsar la zona con la creación de nuevos viales. La adaptación de la documentación a las exigencias de la Loturm no está siendo fácil, pero el Ayuntamiento espera desatascar pronto estos planes.

El Plan Estratégico Industrial de la capital da sus primeros pasos

La forma de la Murcia industrial del futuro será dibujada por un plan estratégico, que será el que determine las nuevas zonas de expansión industrial en el municipio. Desde la Concejalía de Urbanismo ya se están dando los primeros pasos para que sea una realidad y se han reservado los fondos para contratar la asistencia técnica, que señalará el camino a seguir. Esta contratación podría llegar a lo largo del mes de marzo, pero lo más probable es que la adjudicación llegue tras el proceso electoral del próximo mes de mayo. 

Entre otras cosas, el plan estratégico industrial servirá, según el concejal de Urbanismo, Andrés Guerrero, para valorar el coste de oportunidad, la rentabilidad de invertir en esas zonas y calcular el retorno, el rendimiento de la cantidad invertida y su plazo. «A lo mejor invertir es este momento 300 millones de euros para hacer carreteras cuando el retorno va a estar en 50 años, no merece la pena, pero si ese retorno está en 15 años quizá sí», pone como ejemplo Guerrero. 

Mientras llega esta estrategia, el Ayuntamiento le está prestando mucha atención a los polígonos industriales asentados como el Polígono Industrial Oeste, entre Murcia y Alcantarilla. En él la Consejería de Fomento ha realizado varias inversiones en los últimos años en materia de asfaltado y de zonas verdes, «pero hay otros más pequeños como el de Cabezo Cortado, que necesita unas serie de dotaciones, al igual que ocurren con algunas ‘islas industriales’ como en El Puntal , que requieren mantenimiento.