Los convenios de la zona norte fueron polémicos y estuvieron en entredicho desde el principio. La idea de aumentar la edificabilidad del suelo en los terrenos en los que se levantó Nueva Condomina y alrededores, entre Murcia y Santomera, fue muy cuestionada por la oposición y por distintos sectores de la ciudadanía pese a que llevaban contraprestaciones para el Ayuntamiento.

Pese a ello, los populares, con el alcalde Miguel Ángel Cámara a la cabeza, tiraron para adelante y firmaron hasta ocho acuerdos. Seis de ellos acabaron en los tribunales y dieron lugar a la causa judicial más importante que se haya producido en la capital de la Región con un ramillete de imputados que iba desde el propio regidor municipal hasta el concejal de Urbanismo, altos funcionarios, promotores y el dueño del Real Murcia, que falleció sin ver despejado su horizonte judicial. El denominado caso ‘Umbra’, que se inició en 2010 con registros de la UCO en la concejalía de Urbanismo y domicilios de empresas y privados en Murcia y Madrid, sacudió los cimientos del Ayuntamiento y del propio Gobierno local y supuso que Miguel Ángel Cámara se retirara de la política.

El exalcalde fue imputado en el caso Nueva Condomina, una de las piezas en las que se dividió el Umbra, aunque ha sido absuelto en sentencia firme. El caso Umbra se dedicó a investigar los convenios suscritos con distintas empresas para hacer el nuevo estadio de fútbol, la rehabilitación del Casino y del Teatro Circo y los acuerdos firmados con otras tres empresas. En total se aumentó la edificabilidad en casi 10 millones de metros cuadrados para construir 120.000 casas. El convenio urbanístico de Mamusa, sociedad que ha ganado el contencioso, no fue investigado en el caso Umbra.