02 de marzo de 2020
02.03.2020
Patrimonio

Huermur solicita la paralización del derribo de los muros de la Cárcel Vieja

La asociación dice haber detectado un "error gráfico" en la ficha de catalogación del inmueble en el PGOU

02.03.2020 | 15:45
Huermur solicita la paralización del derribo de los muros de la Cárcel Vieja

Huermur ha solicitado por escrito al Ayuntamiento de Murcia la paralización cautelar del derribo de los muros y partes de la Cárcel Vieja, al haber detectado un "error gráfico" en la ficha de catalogación del inmueble en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

Según han señalado fuentes de la Asociación para la Huerta y el Patrimonio en un comunicado, "este error dejaba casualmente fuera de la protección cultural los muros, garitas y verjas del singular inmueble".

El colectivo conservacionista también ha requerido la intervención de la Consejería de Cultura para "instar a la paralización del inminente derribo" y para que se ordene "la corrección de la ficha del Plan General, y se adecue el proyecto de obras municipal a la protección adecuada de la antigua prisión".

La entidad ha comunicado tanto al Consistorio como a la Consejería de Cultura, esta situación aludiendo a "diversa jurisprudencia del Tribunal Supremo, legislación vigente, así como al reciente caso de la protección de la Cárcel de San Antón en Cartagena, donde se reconoce expresamente que uno de los principales criterios para la protección de estos edificios carcelarios son sus muros y garitas".

"Si se ejecuta el derribo de partes catalogadas o protegidas del inmueble de la histórica prisión pondrá los hechos en conocimiento del juzgado de guardia, y requerirá la intervención del Ministerio de Cultura para evitar cualquier daño por presunta expoliación en virtud del artículo 4 de la Ley 16/1985, del Patrimonio Histórico Español".

Para Huermur, "la Prisión Provincial de Murcia es un importante elemento del patrimonio cultural murciano, debido principalmente a sus características arquitectónicas y a su sólido significado histórico".

La antigua prisión está catalogada en el PGOU con grado dos y protección estructural, considerada como bien catalogado por su relevancia cultural, según la legislación autonómica de Patrimonio Cultural, y desde el año 1979 el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Patrimonio Artístico, Archivos y Museos, incluyó a la Antigua Cárcel en el inventario de los inmuebles que forman parte del Patrimonio Arquitectónico de Interés Histórico Artístico de España.

"La única intervención que permite la normativa vigente en este histórico inmueble, sus muros y demás elementos es la de su rehabilitación", ha sostenido la entidad, para quien resulta "inadmisible" que el proyecto municipal "prevea la recreación de los muros, mediante la colocación de perfiles metálicos, cuando dichos muros ya existen y estarían protegidos".

Y es que, "estos muros no solo forman parte del conjunto, sino que son la principal característica del mismo pues le dieron su condición de edificio destinado a cárcel, resultando inconcebible una cárcel sin muros, pues los mismos son indisolubles del propio concepto de prisión; además de que sin éstos la cárcel pierde toda su singularidad histórica, cultural y sociológica".

Huermur también ha hecho referencia a "la inadecuada sustitución de parte de los tejados --cubierta superior que forma parte de la estructura del edificio catalogado-- de la fachada del edificio hacia la avenida Primo de Rivera, en el lado sur del pabellón de entrada".

"Sustituir una parte del tejado por grandes luminarias, que además estarán retroiluminadas, como se puede observar en los planos del proyecto y en las recreaciones hechas públicas, suponen una alteración sustancial de la fachada y la estructura del inmueble, entrando en clara contradicción con las ya expuestas previsiones de la ficha de protección en el PGOU, donde señala que "cualquier actuación en las fachadas deberá tender a recuperar la imagen original del edificio, así como su volumetría".

El colectivo ha reiterado que "resultaría inadmisible que los criterios fijados por el Supremo, la normativa e incluso la propia Consejería de Cultura, no se respeten en la ciudad de Murcia por los caprichos y ocurrencias de los gobernantes locales de turno".

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