La manzana donde se construirá el futuro Centro Médico de San Cristóbal, entre las calles Beato Fray Pedro Soler, San Fernando y Eulogio Periago, la denominada UA-23 dentro del Plan General Municipal de Ordenación, PGMO, será demolida de inmediato, una vez que haya concluido la retirada del amianto que cubría las naves de la que fuera fábrica de curtidos de Juan Pérez Navarro. Así lo anunciaba este jueves en declaraciones a La Opinión el concejal de Urbanismo, José Luis Ruiz Guillén, que daba cuenta de las intensas labores realizadas en los últimos días por una empresa especializada. «Los trabajos están en la recta final. Creemos que en unos días podrán estar terminados. Será entonces cuando se proceda al derribo de las distintas construcciones. Esperemos que la lluvia no interfiera en los trabajos, ya que con agua no se puede llevar a cabo la retirada de las planchas de fibrocemento que contienen amianto».

Tras la aprobación del Plan de Trabajo por parte de la dirección general de Autónomos, Trabajo y Economía Social y el previo visto bueno por parte de la Junta de Gobierno de la cesión de uso de los terrenos al Consistorio se llevaba a cabo la actuación.

«Las especiales características de los materiales de algunas de las construcciones nos obligaron a la búsqueda de una empresa especializada en la gestión de estos residuos, de conformidad con el Real Decreto 396/2006 por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto».

El servicio de Patrimonio se hacía a finales del pasado mes con la cesión de uso a título gratuito de una parcela situada en la manzana entre las calles Beato Fray Pedro Soler, San Fernando y Eulogio Periago, marcada en el PGMO como Unidad de Actuación Número 23, de 3.801,002 metros cuadrados. «Los propietarios ofrecían al Ayuntamiento la cesión de uso, a título gratuito, del solar para su inicial puesta a disposición a favor de la Comunidad, con destino a la futura construcción del centro de salud».