Ecologistas en Acción ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra las autorizaciones otorgadas a la planta de compostaje de lodos de depuración y subproductos de la industria agroalimentaria, que se ubica en el paraje de El Mingrano, en el término municipal de Cieza.

Según han informado fuentes de la organización ecologista, en el escrito, remitido al Tribunal Superior de Justicia de Murcia, se expone que durante la tramitación de este proyecto se habrían cometido irregularidades que implicarían la nulidad tanto de la autorización ambiental otorgada, como de la Declaración de Utilidad Pública y de los Acuerdos adoptados por Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Cieza.

La organización ecologista entiende que todos estos acuerdos están «viciados en su tramitación por falsedad en los datos que han sido tenidos en cuenta para su adopción, por lo que todos ellos incurren en nulidad».

El recurso, que se dirige contra la Dirección General de Medio Ambiente, contra la Dirección General del Territorio y Arquitectura y contra el Ayuntamiento de Cieza, se produce después de meses de reclamar la suspensión de las autorizaciones y la paralización de los trabajos de la planta de lodos de depuración, han argumentado las fuentes.

Según Ecologistas en Acción, el promotor «habría presuntamente omitido datos esenciales del proyecto sobre las características reales de la planta de compostaje con el objetivo de sortear el rechazo social que este tipo de instalaciones suscita, y obtener la declaración de interés público necesaria para la autorización excepcional de uso del suelo que precisaba».

En este sentido, han afirmado que en la documentación presentada por el promotor para solicitar la declaración de Interés Público ante el ayuntamiento de Cieza, «se omitió citar que el proyecto se basa en el uso de lodos de depuración, purines, estiércol y restos de tejidos animales con un volumen anual que pretende llegar hasta 27.000 toneladas».

«Tampoco se citaba que el proyecto contempla el almacenamiento temporal de residuos y que, en fase II, pretende alcanzar una capacidad de 1.000 toneladas», han señalado.