El lince ibérico está a menos de dos meses de regresar a la Región de Murcia. En febrero, según el calendario previsto, llegaran los primeros ejemplares del proyecto Life LynxConnect para comenzar una nueva vida en las tierras altas de Lorca, en concreto en las Sierras del Gigante-Pericay, Lomas del Buitre-Río Luchena y Sierra de la Torrecilla. 32 ejemplares ya estarían disponibles para reintroducir algunos de ellos dentro de este espacio protegido, 16 son hembras y otros 16 machos.

El Gobierno regional, socio del proyecto, ha dado el visto bueno al área donde se deberán de asentar, primero con una suelta controlada en un recinto vallado, estos linces. La zona tiene una baja densidad de población, ideal para la labor que queda por delante, y abarca unos 225 kilómetros cuadrados. Incluye el pantano de Puentes y varios montes públicos, por lo que de momento no ha sido necesario hacer convenios de colaboración con propietarios de terrenos privados en esta parte del municipio.

El pasado viernes la Consejería de Medio Ambiente presentó al Ministerio para la Transición Ecológica y el resto de socios para su validación definitiva el informe técnico que justifica la elección de este territorio. En el documento se da cuenta de la abundancia de conejos para la alimentación del lince en la zona pero también se analizan los posibles peligros con los que se pueda encontrar. Tras un estudio realizado durante los últimos meses, el mayor inconveniente que existe de cara a la puesta en libertad de estos animales son los atropellos en carreteras secundarias que cruzan las tierras altas de Lorca.

El proyecto cuenta con 32 ejemplares, algunos de los cuales podrían ser utilizados para su introducción

De 44 muestreos semanales que llevó a cabo la Consejería en las carreteras del área de reintroducción, se detectaron 46 atropellos de mamíferos carnívoros como el lince, principalmente de gatos domésticos y zorros. En total, Medio Ambiente define como tramos de carretera de alto riesgo nueve vías que conectan las pedanías altas de Lorca con Caravaca, Lorca o entre ellas. Otro barrera que habrá que vigilar es la existencia de 219 balsas de riego en la zona.

Otro posible foco de conflicto son las 17 explotaciones ganaderas ubicadas en este perímetro. Ni el furtivismo ni posibles envenenamientos han sido catalogados como un problema grave al no haber registros importantes años atrás. «Si bien el número total de registros realizados sobre evidencias de actividad cinegética, edificaciones agrarias y otros elementos es muy elevado, apenas se han registrado sobre caza furtiva y artes ilegales».

El lince convivirá en un espacio de Red Natura 2000 con nueve poblaciones con baja densidad de habitantes

Respecto al estado sanitario de la fauna silvestre que convivirá con los linces, en principio no hay señales de que pueda suponer un inconveniente, aunque los técnicos de la Consejería prefieren completar aún más esta parte del estudio.

Todo preparado

El lince convivirá en un espacio de Red Natura 2000 con nueve poblaciones: Zarcilla de Ramos, La Paca, Zarzadilla de Totana, Torrealvilla, El Río, La Tova, Ortillo, Parrilla y Jarales. El objetivo final del proyecto es asentar territorialmente a cinco hembras reproductoras en esta zona. El área marcada también abarca las Sierras de Burete, Lavia y Cambrón, más cerca de las localidades de Cehegín y Bullas.

Según ha podido saber esta redacción, la infraestructura y el terreno que acogerán a los linces ya están preparados. El terreno perimetral contará con varias hectáreas y se instalarán cámaras de fototrampeo para controlar a la población. Algunos de los ejemplares llevarán un collar con GPS incorporado. «El área ‘Tierras altas de Lorca’ cumple condiciones suficientes para la reintroducción del lince ibérico y ha de ser incluida como área de reintroducción de la especie», concluye el informe.

La población da el visto bueno a la llegada de esta especie al municipio

La población rural y urbana de Lorca está mayoritariamente a favor de comenzar en estas tierras con la reintroducción del lince ibérico en la Región de Murcia. Una encuesta realizada por la Consejería muestra el apoyo de agricultores, ganaderos, hosteleros y trabajadores de otros sectores económicos de la zona a esta medida. Quien más reticente se ha mostrado ha sido la caza: «El sector que menos apoyo manifiesta es el de los cazadores, aun siendo mayor también en este colectivo la postura favorable». Los propios habitantes de la zona han reclamado tener más información sobre el lince y sus hábitos. 

En este punto incide Ecologistas en Acción, que pide crear la figura del mediador en este entorno rural para ayudar a dar a conocer al lince ibérico y realizar convenios con ONGs para fomentar el atractivo turístico. La organización reclama también controlar el factor de mortalidad a causa de posibles atropellos del animal.