El cielo amaneció oscuro, cubierto de nubes, pero nada hacía presagiar que fuera a llover. Las predicciones no anunciaban alertas por lluvia… Y hasta salió el sol por momentos”. Así recordaba en declaraciones a LA OPINIÓN la lumbrerense Sonia Asensio Pérez la riada de San Wenceslao. Echaba la vista atrás para recordar lo que sucedió aquel día que quedaba marcado en su vida para siempre, porque ese 28 se septiembre de 2012 perdían la vida cinco personas. Tres eran lumbrerenses y dos lorquinos. Entre ellos, su padre que en un último aliento logró salvar la vida de una pequeña y su abuelo, aunque antes, logró poner a buen recaudo al hermano de la niña, al que dejó agarrado a una farola.

Es una de las muchas historias que sucedieron aquel día del que este miércoles se cumplen diez años. Los afectados por las inundaciones continúan esperando que las infraestructuras prometidas sean una realidad mientras cada septiembre miran al cielo con recelo deseando que aquellos días no vuelvan a repetirse. “Miedo tenemos cada vez que anuncian que viene una Dana o una tormenta fuerte. Estamos en un sin vivir permanentemente”, aseguraba a esta Redacción Joaquín Giner, presidente de la Asociación de Vecinos de Campillo, que integra la Plataforma de Afectados por la Inundación de 2012.

El cauce del río Guadalentín a la altura del badén del Recinto Ferial del Huerto de la Rueda. Juan Caballero

Exigen la construcción de la presa de laminación de Béjar y del canal de evacuación de la rambla de Biznaga. “Para nosotros es fundamental, porque recogemos toda el agua que llega de Lorca, de los polígonos… No hay un cauce por el que discurra el agua y todo se convierte en una gran laguna, como ya se vio en septiembre de 2012”. Campillo y Torrecilla son las pedanías lorquinas más afectadas, pero también Purias, La Escucha y Cazalla sufrieron las inundaciones. Y, aguas arriba, Río, destacaba Giner.

Toda la red de brazales conduce el agua hacia el Puente del Vao. “No hay cauce principal, por lo que es necesario no solo conducir el agua, sino darle una salida para que no quede estancada y volvamos a vivir lo que padecimos hace diez años”, insistía. El domingo se echarán a la calle en una marcha que exigirá las infraestructuras necesarias. Partirá a las diez de la mañana desde la Alameda de Cervantes y recorrerá las principales calles de la ciudad hasta la Plaza de España, donde se leerá un comunicado. ‘Nos va la vida en ello…’, es el lema de la convocatoria a la que pedía asistieran el máximo posible de lorquinos.

El agua arrasó numerosas explotaciones de ganado porcino, cuyos animales murieron ahogados. Juan Caballero

El Ayuntamiento este miércoles recordaba a los vecinos fallecidos y afectados por la riada de San Wenceslao en el décimo aniversario de la catástrofe. El alcalde, Diego José Mateos, destacaba “la finalización de la redacción de los proyectos para la construcción de la presa de laminación de Béjar y del canal de evacuación de la rambla de Biznaga” y aseguraba no renunciar “a la construcción de las presas de las ramblas de Torrecilla y Nogalte”.

Recordaba lo ocurrido como “un episodio terrible en la historia de nuestro municipio que se cobró la vida de cinco de nuestros vecinos”. Y apuntaba que en el año 2020 el equipo de Gobierno y de común acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Segura “iniciamos los trámites para la redacción de los proyectos, que ya están acabados, para la construcción de la presa de laminación de Béjar y del canal de evacuación de la rambla de Biznaga”.

Remarcaba que ambos proyectos “vienen a solucionar, en parte, el problema de las inundaciones pero que, en absoluto, son suficientes”. Y criticaba que “si se hubieran iniciado en 2012 o 2013, probablemente estarían ejecutados y culminados, pero nada se hizo durante demasiados años”. Los expedientes administrativos se han iniciado, anunciaba, “sin renunciar a otros proyectos sobre los que también se está trabajando como son las presas de las ramblas de Torrecilla y Nogalte”.

Una mujer en el interior de su vivienda que quedó anegada y que con todo el mobiliario destrozado. Juan Caballero

El Partido Popular se mostraba muy crítico y denunciaba la “supresión de los proyectos para construir las presas en Biznaga, Nogalte y Torrecilla”, lo que “marca el décimo aniversario de la riada de San Wenceslao”, afirmaba su presidente, Fulgencio Gil Jódar. Este acusaba al Gobierno socialista de “retirar de la planificación hidrológica del Ministerio la construcción de las infraestructuras más importantes para la defensa de avenidas, y tampoco ha impulsado la presa de Béjar. El canal de evacuación para dar salida al agua de la zona en la que se acumula en Campillo, permanece bloqueado, sin proyecto ni financiación”.

También ponía sobre la mesa que “en los últimos tres años y medio tampoco han limpiado ninguna rambla y el canal municipal en la rambla de Biznaga está completamente lleno de basura, agua putrefacta y maleza”.