El Gobierno regional y el Ayuntamiento de Alguazas han acordado aumentar la vigilancia en la red de alcantarillado municipal para controlar los vertidos que llegan a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). Según informan desde la Comunidad, «esta decisión se adopta para garantizar una gestión adecuada durante periodos en los que la EDAR recibe vertidos incontrolados haciendo que la planta se vea sobrecargada y tenga que trabajar por encima de la capacidad para la que está diseñada». Los vertidos incontrolados pueden provocar daños en el ecosistema muy difíciles de reparar y, además, imposibilitan la reutilización de aguas regeneradas, que resultan fundamentales en la Región.

Hace unos meses, la Comunidad y la Agrupación de Empresas de Alimentación (Agrupal) presentaron un manual de buenas prácticas para que las industrias pudieran elegir el tratamiento más adecuado para sus procesos productivos.