El convento Nuestra Señora del Carmen de Caravaca de la Cruz acogió recientemente la reunión constitutiva del Patronato de la Fundación del Conde de Santa Ana de las Torres, cuyo objetivo principal es dotar de contenido el interior del inmueble conocido como Casa de San Juan de la Cruz, cuyo exterior ha sido recientemente rehabilitado, y crear un centro cultural de la mística y de la espiritualidad carmelitana, donde se ponga en valor la obra de este personaje universal y su relación con la ciudad de Caravaca.

El Patronato estará presidido por Alfonso de Zulueta, conde de Santa Ana de las Torres, y contará con la presencia del alcalde, José Francisco García, los concejales José Carlos Gómez y José Moreno; el prior de los Carmelitas Descalzos, fray Pascual Gil, y otros miembros de la familia propietaria del inmueble y representantes de la Asociación San Juan de la Cruz.

 El Ayuntamiento caravaqueño forma parte de la Fundación Conde de Santa Ana de las Torres. El Pleno ordinario de febrero tomó conocimiento de los estatutos de la fundación y aprobó que representantes de la Corporación Municipal entraran a formar parte de la misma en calidad de secretarios y vicesecretarios. El pasado 1 de marzo tuvo lugar la firma de la Fundación en la ciudad de Madrid.

El alcalde destacó que, una que vez que el inmueble ha sido recuperado de su estado de ruina con la rehabilitación de las cubiertas y las fachadas, la familia ha tenido el gesto de cederlo al pueblo de Caravaca sin perder la propiedad. «Agradezco la voluntad y el buen entendimiento que han tenido con el Ayuntamiento para llevar a cabo esta actuación, proyecto que ahora afronta una segunda etapa con la rehabilitación del interior y la creación de este centro que dinamizará la vida cultural de Caravaca», expresó el alcalde.

En este sentido, el prior de los carmelitas, Pascual Gil ocd, recordó que el 1 de marzo de 1587, el conventillo fundado por San Juan de la Cruz se trasladó hasta su lugar actual. También destacó «que se trata de un día histórico, donde se busca seguir dinamizando la figura de San Juan de la Cruz en Caravaca», y añadió que «hicimos coincidir la fecha de la creación de la Fundación en Madrid con el traslado del convento para que fuera como una refundación aquí en Caravaca».

Por último, Alfonso de Zulueta agradecía el trabajo de las dos últimas corporaciones por hacer este sueño realidad.

La casita ‘harto pobre’

Según recuerda el cronista oficial de Caravaca, José Antonio Melgares, la ‘casita harto pobre’ fue la que San Juan compró a unos moriscos (según sus propias palabras) para iniciar la fundación carmelita en 1586. A mediados de diciembre de 1586, el propio San Juan de la Cruz, procedente de Granada, llega a Caravaca. «Viene a la fundación de los Descalzos», (afirma el P. Crisógono de Jesús O.C.D. en su libro Vida y Obras de S. Juan de la Cruz. B.A.C 1964. Pag 266. Y años después el P. Dionisio Tomás Sanchís y Guillermo Sena Medina). «Comprada una casita que habitan unos moriscos, y acondicionada como convento, toma posesión el día 18 de diciembre de dicho año».