19 de enero de 2019
19.01.2019
Investigación

Diez meses sin rastro de Petra Lara

El paradero de la anciana de Molina de Segura que desapareció el pasado mes de marzo sigue siendo un misterio

19.01.2019 | 17:41
Petra Lara, a la izquierda, junto a su hermana

'Buscan a una mujer de 72 años desaparecida en Molina', 'Tras la pista de Petra', 'Cientos de personas se suman a la búsqueda de Petra en Molina', '"Petra tenía fuerzas para sus hijas y sus nietos, pero no para ella"', 'Una cámara grabó a Petra cuando caminaba sola por la calle', 'Buzos de los GEO y perros para buscar a Petra', 'Cinco meses ya sin noticias de Petra y ni una sola pista para poder localizarla'... La búsqueda de Petra Lara ha dejado una ristra de titulares, noticias y reportajes desde que esta mujer de 72 años desapareciera en Molina de Segura el pasado mes de marzo sin que nadie hasta ahora pueda conseguir alguna pista sobre su paradero.

El operativo de búsqueda que se formó para encontrar a Petra fue uno de los más grandes que se recuerda en cuanto a la localización de una persona desaparecida en la Región de Murcia. Desde la Guardia Civil, Policía Nacional y Local hasta diferentes agrupaciones de Protección Civil de distintos municipios murcianos, junto con la ayuda de centenares de vecinos que sirvieron de apoyo en los primeros días de rastreo, fue el gran dispositivo que se formalizó en Molina de Segura para encontrar a Petra, una mujer natural de Santiago de la Espada (Jaén) y cuya desaparición siempre se achacó a una marcha voluntaria.

Esta semana se han cumplido diez meses desde que el sábado 17 de marzo de 2018 Petra saliera por la mañana de su casa, sin móvil, medicación, abrigo ni gafas. Esta mujer, contaban entonces su familiares, era retraída, algo tímida, siempre amable y tenía mucha memoria y buena orientación. Se conocía bien el entorno del río Segura a su paso por Molina, pues paseaba a menudo por ahí acompañada de su marido.

Tras el análisis de varias grabaciones de cámaras de seguridad de distintos comercios, el rastro de Petra de aquella mañana de marzo conducía a la Policía Nacional hacia el sur de la ciudad, y la última imagen que se tiene registrada de ella fue en la ermita de la Consolación, junto a la carretera de acceso a las pedanías al sur de Molina.

Fue común durante las siguientes semanas y meses a su desaparición los rastreos por el río Segura por parte de la Unidad de Rescate Subacuática de Protección Civil de Cehegín y los buzos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), y por aire con los helicópteros del Centro de Coordinación de Emergencias 112. No hubo noticia alguna ni ningún rastro sólido que se pudiera seguir.

La familia de Petra pedía hace 10 meses que esa búsqueda "de una manera u otra continúe, que no dejen sola a la familia tan pronto, que continúen buscando, tiene derecho, ella lo habría hecho".

Aquella búsqueda del primer día fue un hecho muy recordado durante este tiempo en el municipio de Molina de Segura, ya que hasta 150 personas participaron en ese operativo de búsqueda coordinado por Protección Civil, e incluso llegaron tantos vehículos de los distintos cuerpos participantes en la búsqueda que se tuvo que cortar al tráfico la avenida de Madrid de la localidad y la cochera de la Policía Local de Molina se quedó pequeña.

Los refuerzos, entonces, llegaron desde Albudeite, Alcantarilla, Murcia, Caravaca, Totana, Lorquí, Aledo, Ceutí, Bullas, El Palmar, Campos del Río, Calasparra, Cartagena o Cehegín, entre otros.

Además del río Segura, se rastrearon pozos y ramblas en las afueras de la ciudad, sobre todo los más cercanos a las urbanizaciones al este de Molina, zona que Petras también conocía. En total, se llegó a registrar el terreno de un ratio de entre 4 y 6 kilómetros a la redonda teniendo como referencia la vivienda de Petra, próxima al IES Vega del Thader.

A día de hoy, y diez meses después de su desaparición, el sitio donde pueda estar Petra sigue siendo un misterio.

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