La Alianza Atlántica no tiene pruebas de que China haya suministrado “ayuda letal” a Rusia pero proporcionar este tipo de material militar sería un “error histórico” con “graves consecuencias”. La advertencia la ha vuelto a lanzar este miércoles el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, tras dos días de reuniones en Bruselas de los ministros de exteriores aliados para hacer balance de la guerra de Rusia en Ucrania -también con sus homólogos de Corea del Sur, Nueva Zelanda, Australia y Japón- y evaluar el creciente alineamiento entre Pekín y Moscú que vigilan muy de cerca. 

“China se niega a condenar la agresión rusa. Se hace eco de la propaganda rusa y apuntala la economía de Rusia. China y Rusia también están intensificando sus actividades militares conjuntas en la región del Indo-Pacífico”, ha alertado el político noruego que ha explicado que los aliados han dejado claro que cualquier “ayuda letal de China a Rusia sería un error histórico con profundas implicaciones en un momento en el que Pekín y Moscú están haciendo retroceder el orden internacional basado en normas”. 

¿Qué tipo de consecuencias?, le han preguntado a Stoltenberg. “Varios aliados han dejado claro que habrá consecuencias graves. No hay razones para entrar en detalles pero China sabe que serán consecuencias graves si empieza a proporcionar ayuda letal”, ha zanjado el secretario general de la OTAN sin precisar el tipo de implicaciones que acarrearía. “Hasta ahora, no hemos podido confirmar ningún suministro de ayuda letal pero es algo que seguimos muy de cerca”, ha añadido Stoltenberg. La nueva advertencia a Pekín coincide con el viaje del presidente francés, Emmanuel Macron, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a Pekín donde se entrevistarán con el presidente Xi Jinping. También tiene previsto desplazarse al país asiático la próxima semana el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

No ha condenado la guerra

La preocupación de los países aliados por la falta de respuesta de Pekín a la invasión de Ucrania por parte de Rusia no es nueva. “China no ha sido capaz de condenar la brutal invasión de Ucrania y sabemos que China y Rusia están cada vez más cerca”, ha admitido el noruego que ha recordado que apenas unas semanas antes de la invasión, el 24 de febrero de 2022, Pekín y Moscú firmaron un acuerdo de asociación en el que dejan claro que su relación “no tiene límites”. Un ejemplo claro, ha mencionado Stoltenberg, es que “China está apuntalando la economía de Rusia”, muy afectada por la política de sanciones aplicada desde hace un año por la comunidad internacional para evitar que pueda seguir financiando su maquinaria de guerra en Ucrania. 

Hasta el año pasado China no aparecía mencionada en el concepto estratégico de la OTAN, el documento que sirve de guía e identifica las principales amenazas y retos para la seguridad euroatlántica. Todo cambió en la cumbre de líderes de la OTAN celebrada en Madrid donde finalmente se incluyó al gigante asiático. “No consideramos a China como un adversario pero afirmamos claramente en el concepto estratégico que el comportamiento asertivo de China supone un desafío para nuestros intereses, valores y seguridad”, ha recordado el dirigente aliado que ha admitido que la decisión de China de invertir en capacidades militares, incluidos misiles nucleares de largo alcance, supone un reto. 

“Están tomando medidas enérgicas contra los derechos democráticos en su propio país y en Hong Kong, persiguiendo a las minorías que utilizan las redes sociales para vigilar a la población como nunca antes habíamos visto a esa escala. Su comportamiento asertivo en el Mar de China meridional es un desafío para los países de la región, pero también un desafío a las amenazas comerciales nacionales contra Taiwán. Y, por supuesto, el hecho de que China se está acercando a nosotros -en el ciberespacio o tratando de controlar infraestructuras críticas- y trabajando más estrechamente con Rusia”, ha alertado sobre algunos de los ámbitos que preocupan a los aliados y que han abordado con los países de la región indo-pacífico a quienes ha invitado a participar en la cumbre de Vilnius en julio. 

Objetivo, más del 2%

Además de China, los ministros de exteriores aliados también han abordado la situación en Oriente medio y el norte de África, la entrega de munición y armas a Ucrania y el aumento del gasto en defensa de forma que la directriz del 2% del PIB pactada en la cumbre de Gales en 2014 sea un "suelo" y no un techo. "Es algo con lo que deberíamos comprometernos firmemente y presentarlo como un mínimo, no como un techo. Creo que marcará la diferencia", ha estimado Stoltenberg que ha destacado que la guerra de Ucrania ha hecho más evidente la necesidad de invertir más en defensa. "Es crítico que tengamos los medios para rellenar nuestros stocks", ha añadido en rueda de prensa el secretario de estado estadounidense, Antony Blinken.