“La OTAN y Ucrania se necesitan mutuamente. No hay mejor solución estratégica para garantizar la seguridad en la zona euroatlántica que el ingreso de Ucrania en la alianza”. El ministro de exteriores ucraniano Dimytro Kuleba ha aprovechado la adhesión oficial este martes de Finlandia, el trigésimo primer país en convertirse en miembro de la alianza, para presionar a los miembros de la OTAN sobre la incorporación de Ucrania a la Alianza Atlántica. “Para que haya progresos sobre esto lo primero es asegurar que Ucrania prevalezca como nación soberana e independiente. Por eso los aliados están proporcionando un nivel de apoyo sin precedentes y seguirán haciéndolo”, ha subrayado el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, tras la reunión de la comisión OTAN-Ucrania celebrada por primera vez en cinco años tras años de bloqueo por parte de Hungría.

Pese al jarro de agua fría que suponen las palabras de Stoltenberg para los anhelos de adhesión de Kiev, que solicitó su adhesión en septiembre pasado y ha vuelto a pedir una “hoja de ruta”, Stoltenberg ha insistido en que “el futuro de Ucrania está en la familia euroatlántica” y ha reconocido que “una Ucrania fuerte e independiente es vital para la estabilidad de la zona euroatlántica”. Por ello, los aliados han prometido al gobierno de Volodimir Zelenski, con quien esperan reunirse en la cumbre de líderes de la OTAN de Vilnius (Lituania) en el mes de julio, un plan financiero plurianual con el que seguir ayudando a Kiev a garantizar “la disuasión y defensa” del país y acelerar la transición de los equipos de la era soviética a otros bajo estándares e interoperativos con los países de la OTAN. 

“Tenemos que esperar a ver la cuantía total de los anuncios que van a hacer (los países aliados) pero soy bastante optimista en cuanto a que se dan cuenta de la importancia de proporcionar apoyo también a través del Fondo de Asistencia de la OTAN y tener compromisos a largo plazo. Para la cumbre de Vilnius espero tener una cantidad sustancial de dinero, el compromiso de apoyar durante muchos años y un programa plurianual el compromiso”, ha explicado Stoltenberg. La intención del noruego es dotar a este nuevo fondo de apoyo de unos 500 millones de euros anuales aunque la cantidad se concretará en los próximos meses.

Ayuda militar sin precedentes

El noruego ha recordado que los países aliados han proporcionado hasta ahora cerca de 150.000 millones de euros en ayuda a Ucrania, incluidos 65.000 millones de ayuda militar. Un “nivel sin precedentes” de apoyo que seguirán suministrando. “No hay lugar para la complacencia. El presidente Putin no ha cambiado de rumbo en Ucrania. Cree que Rusia puede durar más que nuestro apoyo” pero “nuestra reunión de hoy ha puesto de relieve el compromiso duradero de la OTAN con Ucrania”, ha añadido el dirigente aliado que ha recordado que los primeros tanques Leopard ya han llegado a Ucrania junto con vehículos de combate de infantería y material no letal esencial para la supervivencia de Ucrania como combustible, suministros médicos, sistemas de satélites móviles y puentes de pontones.

Stoltenberg ha agradecido particularmente sus aportaciones a Alemania, Holanda, Noruega y Reino Unido así como a socios como Australia y Japón y confía en que seguirá llegando todavía más en los próximos meses. “Es obvio que desde hace tiempo se ha convertido en una guerra de desgaste, en na batalla de logística. Hay una necesidad constante de más munición, más suministros, más medios para las diferentes capacidades de las que dispone Ucrania, y por eso se ha prestado mucha atención a la necesidad de reforzarlas y no sólo con el suministro de munición a Ucrania, sino también en la producción”, ha explicado.

La OTAN, al igual que la Unión Europea, trabaja desde hace semanas con la industria para revisar las necesidades de munición y reponer los arsenales que se han ido vaciando a medida que se prolongaba la guerra. Esto exigirá el aumento de la producción, necesario no solo para rellenar los stocks sino para seguir enviando material a Kiev de forma que pueda lanzar operaciones ofensivas que le permitan seguir recuperando territorio y liberar más territorio ocupado. “Ucrania necesita cantidades significativas de munición para sus sistemas de artillería, para sus carros de combate, para sus sistemas de defensa antiaérea y para todos los sistemas de armamento que le han proporcionado sus aliados”, ha admitido Stoltenberg.