Las autoridades iraníes han anunciado la ejecución este sábado de otros dos manifestantes más que participaban en las protestas contra la muerte en septiembre y bajo custodia de la joven Mahsa Amini por llevar presuntamente mal puesto el velo islámico.

Los ejecutados, identificados como Mohamed Mehdi Karami y Mohamed Hosseini, fueron condenados por la muerte de un guardia de seguridad durante una de las protestas en noviembre, según ha anunciado la agencia judicial iraní Mizan.

Con estas ejecuciones ya son cuatro los manifestantes ajusticiados desde el estallido de las protestas de la joven kurda iraní, que han sacudido el país como no se ha visto en décadas y han dejado ya más de 470 muertos, según ONG locales.

Las autoridades iraníes, si bien han reconocido exceso puntual de la fuerza en algunas ocasiones, han asegurado que estas protestas han estado alimentadas por "alborotadores" y potencias extranjeras.

Por otro lado, Judicatura iraní también ha anunciado este sábado que la destacada fotógrafa Yalda Moaiery ha sido condenada a dos meses de trabajo comunitario por respaldar las protestas. Moaiery trabajaá como barrendera durante dos meses en un parque para mujeres y tendrá que escribir un ensayo de 100 páginas sobre un clérigo iraní.

El veredicto fue comunicado por la propia fotógrafa a través de un mensaje en la red Instagram, acompañada de una imagen en la que aparece con un uniforme naranja durante el desempeño de su castigo.

La sentencia también la prohíbe salir del país durante los dos próximos años, y no podrá usar su teléfono móvil o las redes sociales, ni residir en la capital, Teherán, durante el mismo periodo de tiempo.

Nuevo jefe de la Policía Nacional

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha decretado este sábado el nombramiento del general de brigada Ahmad Reza Radan como nuevo jefe de la Policía Nacional en medio de la ola de protestas que comenzaron en septiembre contra la muerte bajo custodia de la joven Mahsa Amini y que, según ONG, se han saldado con 470 muertos.

Radan, según el decreto recogido por la agencia oficial de noticias iraní, IRNA, asume el cargo dado que su predecesor, Hosein Ashtari, "ha completado su misión" tras ocho años en el cargo.

El ayatolá pide a Radan, antiguo jefe de la Policía de la antigua provincia de Jorasán, así como de Sistán y Baluchistán, y finalmente de la capital, Teherán, que "tome medidas para salvaguardar la seguridad y brindar tranquilidad pública".