Bankinter ganó 184,7 millones de euros entre enero y marzo, un 19,73% más que en el mismo periodo del año pasado a pesar de que en este trimestre ha tenido que pagar 77 millones de euros por el nuevo 'impuesto' a la banca impulsado por el Gobierno. La mejora del resultado se ha producido principalmente por el fuerte incremento de los ingresos básicos gracias a la acelerada subida de los tipos de interés de referencia, que ha más que compensado el nuevo gravamen del Ejecutivo y también las mayores provisiones para afrontar futuras pérdidas por impagos y devaluación de activos.

Así, el margen de intereses (resultado por la diferencia entre lo cobrado por los créditos y lo pagado por los depósitos) se disparó un 63,19%, hasta los 522 millones de euros. Una parte de esta mejora responde a la evolución comercial (el crédito crece un 4,9% y los depósitos bajan un 1,2%, ya que se está produciendo un trasvase a renta fija y fondos de inversión). Pero principalmente se debe a los tipos: la entidad ya cobra un 3,26% de media por los préstamos (1,85% un año antes), mientras que solo paga un 0,3% por el pasivo de sus clientes (0,03% un año antes), de manera que la rentabilidad que obtiene de su clientela ha ascendido en doce meses del 1,82% al 2,96%

Las comisiones también subieron ligeramente (4,19%), gracias sobre todo al negocio de cobros y pagos y al de intermediación de valores. El nuevo 'impuesto', con todo, hizo que el alza de los ingresos totales se moderase al 23,3%. Los costes crecieron menos (5,7%), con lo que el resultado del negocio aumentó un 35,79%. El aumento de las provisiones (31%) y del pago del impuesto de sociedades (82%) explica que la mejora del resultado final fuera del 19,73%.

El grupo, además, siguió presentando algunos de los mejores ratios de la banca española. Su rentabilidad sobre el capital creció en un año del 9,8% al 13,7% gracias a la mejora del resultado. El nivel de capital, por su parte aumentó del 11,9% al 12,21% en doce meses, mientras que la morosidad bajó al 2,18% (2,4% en España). El ratio de eficiencia (relación entre ingresos y gastos, mejor cuanto más bajo) se redujo del 41,6% al 35,7%.