El Marbella Club de Fútbol confirmó este pasado fin de semana su ascenso a Segunda RFEF con una victoria ante el Real Jaén (1-0). Sin embargo, hay una noticia que ha tenido mayor impacto en las redes en los últimos días y que ha causado un importante y necesario revuelo social. Alberto Lejárraga, portero del equipo malagueño que jugó en el Real Murcia en las temporadas 2019-2020 y 2020-2021, anunció en la celebración de la subida de categoría su homosexualidad con una publicación donde agradecía el apoyo recibido por su entorno más cercano a lo largo de la temporada.

Ciertamente, no es nada común que un deportista exprese abiertamente que pertenece al colectivo LGTBI y mucho menos que lo haga un futbolista por los constantes tabús que siguen existiendo en pleno siglo XXI, a pesar de todos los avances sociales de los últimos años. Y aún más en el mundo de la pelota, donde algunos jugadores han tenido que sufrir graves insultos en ciertos estadios simplemente por su condición sexual. 

"Muchas gracias por estar siempre a mi lado, en las buenas y en las no tan buenas! Esta vez nos tocó vivir lo bonito de esto! GRACIAS". Así quiso agradecer el guardameta el cariño recibido tanto en los buenos como en los malos momentos durante toda la temporada. Y en algunas de esas imágenes en la que aparecen amigos y familiares, también lo hace su novio en dos fotografías en las que se dan tanto un beso como un abrazo. 

La homosexualidad no es una cuestión que ni mucho menos esté normalizada en el deporte masculino. Precisamente, son muy pocos hombres lo que dan el paso adelante de hacer pública su homosexualidad por los tabús que existen y que frenan la libertad de amar al ejercer ciertos deportes, como por ejemplo el fútbol. El último en hacerlo en España fue Jakub Jankto, jugador del Getafe y lo hizo porque "ya no quiero esconderme", una evidente prueba de lo que todavía queda por avanzar. 

A través de las redes sociales, al menos de manera pública, todas las interacciones que ha recibido el cancerbero del equipo malagueño han sido positivas en las últimas horas. El agradecimiento por su valentía, por la voluntad visibilizar algo que ya debería estarlo y por abrir una nueva puerta en el mundo fútbol. Sin embargo, y aunque se haya hecho desde la más honesta normalidad, Alberto Lejárraga ha dado un paso muy importante para caminar hacia el futuro.