Disfrutó, compitió y ganó. A Carlos Alcaraz le volvió a salir todo redondo por segundo año consecutivo en el Godó, en una “semana maravillosa” en Barcelona pudiendo jugar como en casa con la familia y amigos respaldándolo: “son una parte muy importante para mí”, ha asegurado el murciano tras vencer a Tsitsipas por 6-3 y 6-4 en la final.

Pese a que el resultado pueda dar a entender que ha sido un partido cómodo para Alcaraz, el tenista murciano tiene muy claro que “no ha sido nada fácil”. Al inicio se mostró un poco dubitativo después de entrar “con más nervios de la cuenta desde la noche pasada”. Sin embargo, el de El Palmar se ha sobrepuesto a la tensión y ha podido jugar “como quería”, ha explicado el español.

Tsitsipas apenas ha tenido opciones de llevarse el encuentro, a diferencia de 2022 en el que sí que se llevó un set. Aunque el murciano cree que fue un pequeño desliz suyo: “el año pasado también lo tenía controlado pero me despisté, esta vez he mantenido la concentración y no he bajado el listón”, ha valorado un Alcaraz muy seguro de haber jugado un partido “muy completo”.

"No quiero ser el relevo de nadie"

Precisamente el Godó espera haber encontrado un recambio natural de Rafa Nadal, que dominó este torneo con puño de hierro, pero Alcaraz no busca comparaciones: “no quiero ser el relevo de nadie, prefiero construir mi propia historia”, ha querido destacar.

A Alcaraz le ha gustado especialmente el momento cuando ha saltado a la pista y le han puesto Rocky, su canción favorita: “no me habían preguntado, siempre me pongo esa canción antes de cada partido y ha sido una sorpresa agradable que me ha ayudado”, ha contado.

La clave del encuentro ha sido empezar a desplegar su tenis con mucha confianza, ya que cuando se suelta y empieza a disfrutar, ofrece mejores prestaciones: “con mi equipo intento hacer bromas durante el partido para estar más fluido”, ha comentado.

Alcaraz tampoco cree que se vaya a llenar la tripa de títulos: “soy muy ambicioso, no tengo miedo de que jugar al tenis se convierta en un trabajo, o al menos espero que ese día no llegue porque disfruto mucho en la pista”, ha exclamado el murciano, que revalida un torneo ATP por primera vez en su carrera.

“Roland Garros es un objetivo a corto plazo”

Ya con la vista puesta en el futuro, Alcaraz buscará repetir título también en Madrid, pero tampoco cree que sea un fracaso no ganarlo: “depende del nivel que muestre y de cómo juegue”. Lo que tiene marcado en rojo, eso sí, es Roland Garros: “aún queda, pero es un objetivo a corto plazo y haber ganado en Barcelona da confianza extra para lo que viene”, ha concluido.