La ambición de Carlos Alcaraz no tiene límites y, si los tiene, los quiere romper. Esa es su forma de entender el tenis, la de siempre ir a por un punto más, pegarle un poco más fuerte y de no quemarle la raqueta en los momentos decisivos. El murciano, que tiene uno de los mejores porcentajes en situaciones críticas del circuito, cree que la clave de ello es “atreverse a ir a por el punto” y sobre todo “querer que te venga la bola y disfrutar del momento”.

Sin embargo, el partido no le ha resultado nada fácil y las condiciones de viento tampoco acompañaban, pero solventar situaciones así le hace “mejor jugador”. Alcaraz considera que los dos han jugado un “gran partido”, pero el murciano se ha terminado llevando el encuentro “por pequeños detalles”.

A diferencia del último partido contra Bautista en el que Alcaraz estuvo fallón en los golpes, contra Davidovich se ha sentido “más fino de golpes” aunque sin quitarse el mono de trabajo que ya se puso contra Bautista, ha comentado con una sonrisa. Esa confianza en los golpes le ha permitido “apretar un poco más la bola” ante un rival “muy sólido” como es el malagueño, ha asegurado el de El Palmar.

Alejandro Davidovich, durante el partido ante Alcaraz AFP7 vía Europa Press

La derrota de Djokovic

En tierra batida, Alcaraz es uno de los favoritos siempre. Djokovic, pese a que ha perdido contra Lajovic en Bosnia, sigue siendo “uno de los principales rivales”, aunque el murciano ha querido resaltar que ahora “hay otros que están a su altura en tierra”. En el Godó, Sinner tuvo que retirarse en cuartos, por lo que se le aclara el camino a Alcaraz en una posible final. Aunque para el murciano eso no significa que se convierta en más favorito: “He sufrido estos dos últimos partidos, todos me pueden ganar”, ha explicado.

El rival de Alcaraz en semifinales será Evans, al que solo se ha enfrentado en pista rápida. Alcaraz no quiere confiarse de que el tenista inglés sea menos especialista en tierra que otros. Ese será su último escalón si quiere llegar a la final.

Djokovic devuelve un tiro, forzado.