La operación Serrano desequilibró en La Constitución lo que debió ser un 0-0 de rigor entre un batallador Yeclano y un Recreativo de Huelva bien desenvuelto en la trinchera. Rubén Serrano cazó una segunda jugada en la espalda de la defensa para marcar el gol en el minuto 85’. También destacó otro Serrano, Pablo en el Yeclano, quien ingresó al campo tras ocho meses de lesión y no duró ni un minuto por problemas musculares.

El duelo se dio con un Yeclano buscando novedades en proa que le saquen de la sequía goleadora, con sensibles ausencias por sanción de Diego y Martínez en popa y todavía con cantos de sirena en su línea de flotación. La entidad de su rival podía prever fuerte oleaje a lo largo del partido, pero lo cierto es que supo mantener los tímidos vientos a babor llevando el encuentro en buena medida a aguas tranquilas. De hecho, las mejores ocasiones fueron para el Yeclano. Los dos tiros exteriores de Bauti y Pedrosa fueron rechazados a córner por Rubén Gálvez.

Con indiferencia general junto a notables pitidos en su despedida, Salinas pasó desapercibido en su prematura vuelta a La Constitución, cuyas gradas sí reconocieron y agradecieron el gesto de Bernardo al preocuparse por el pelotazo que le arreó en un despeje a una niña de la grada.

Conforme pasaron los minutos de la segunda parte, el Yeclano se fue encontrando mejor, más cómodo y cercano a la portería onubense. La introducción de Pau Pérez, sin que fuera brillante, fue un chute de moral para equipo y grada. Tuvo un rechace en el área pequeña que le birló Rubén Gálvez cayendo a sus pies, y se asoció bien en intentonas de Alonso por la derecha y Juanmi por la izquierda.

El duelo seguía los respectivos planes de partido, pero todo se desequilibraría ante el culmen de pequeños detalles que mermaban la competitividad del Yeclano a partido completo. Con dos graves sustos de Riquelme y las bajas en la medular de Uclés y Martínez, Adrián se vio obligado a arriesgar. Puso todas sus fichas a la misma apuesta, incluida la de Pablo Serrano, recién recuperado de su grave lesión.

Pero es que Adrián Hernández es el José Tomás de los banquillos. Nadie se acerca tanto a la cornamenta como él, tan apasionado en sus sensaciones y tan al límite. Triple cambio apostando por el novel Raúl, el saliente de pequeña lesión Tiko Iniesta y, sobre todo, el recuperado de rodilla Pablo Serrano, que no duró ni un minuto sobre el césped. El Yeclano se desdibujó en los siguientes minutos. Y eso ante un rival con un potencial como el del Decano del fútbol español acaba siendo decisivo.

Arreón de los de Huelva, doble saque de esquina y segunda jugada dejando la espalda descubierta como ante el Granada, dejando solo al otro Serrano, Rubén, que batió por bajo al portero menos goleado de la categoría a cinco minutos para el final.

Reaccionaron con nobleza los locales, volcados en área rival hasta el pitido final de un Saiz Villares que apenas tuvo oportunidad de devolver el penalti que le negó al Yeclano en La vieja Condomina.