Lo tuvo en su mano el UCAM Murcia para conseguir otro triunfo en casa que despejara los fantasmas de la última derrota ante el Antequera. Se le puso todo de cara al cuadro universitario para llevarse la victoria con el gol de Chumbi en la segunda parte. Dominaba y llegaba con claridad tras una primera mitad igualada, pero la expulsión de Fran Lara en el 74 y las ocasiones falladas de Chuma y Salazar reavivaron los ánimos del conjunto visitante, que aprovechó una falta lateral para poner el empate final a menos de diez minutos para el término del encuentro.

Los universitarios volvían al BeSoccer La Condomina, donde suelen dar una versión bastante diferenciada con respecto a la que dan fuera de su feudo. Era un partido clave, que podía servir para seguir apretando un poco más la zona medio alta de la tabla, o para ver truncada definitivamente la proyección ascendente que llevan en las últimas semanas, a pesar de la última derrota ante el Antequera.

No se lo iba a poner nada fácil el Polideportivo El Ejido, que a pesar de afrontar el partido por debajo en la clasificación, había ganado tres de sus últimos cinco partidos, dando un giro a su mal inicio e intentando despegar en la clasificación.

Era una mañana perfecta para la práctica del fútbol. Temperatura idónea y un tapete en gran estado tras la resiembra. El UCAM Murcia quería seguir con su condición de invicto en casa, pero no solo le valía con no perder, sino que tenía que ganar sí o sí ante un rival que no se lo puso nada fácil en la primera parte. Dominó el cuadro de Jorge Romero el esférico en los primeros cuarenta y cinco minutos y también tuvo varias ocasiones de gol que no fructificaron.

No comenzó del todo cómodo el equipo murciano, pues a pesar de tener el control del balón, no llegaba a puerta. De hecho, las primeras ocasiones las tuvo El Ejido por mediación de Marcos Mendes por la banda derecha, pero su disparo se fue desviado. Hasta el minuto 17, el UCAM no logró incomodar a Godino. Fue gracias a Samu Mayo, que volvió a ser el mejor en este periodo. Filtró un gran pase entre líneas a Migue Marín, que ocupaba hoy el puesto de titular en el lateral izquierdo, la puso, y a punto estuvo de llegar Salazar para hacer el primero. Sin llegar a ser un disparo claro, fue el primer aviso de los universitarios.

El canterano dejó una exhibición en la primera parte. Dejó detalles de una categoría superior y está completamente asentado en el equipo. Con apenas unos partidos en sus piernas en esta categoría, parece jugar y ordenar como un veterano. Nuevamente de sus botas salió la segunda ocasión del UCAM. Recortó en la frontal y disparó con rosca buscando la escuadra, pero se marchó por muy poco.

Parecía ir de menos a más el UCAM, con los laterales, tanto Sergio Cortés como Migue Marín, incrustados en el centro del campo, generando superioridad. Pero a su vez, El Ejido seguía dando sus picotazos. Tuvo la más clara en un disparo de Alberto Fuentes desde la frontal, pero despejó como pudo Pau Torres.

Iba a quedarle una oportunidad más al UCAM para romper el empate a cero antes del descanso, con un Fran Lara jugando más cerca del delantero que de la defensa, pero su disparo se marchó en el palo tras un buen control orientado.

Premio tras la reanudación

La segunda parte comenzó con la misma tónica con la que terminó la primera. Dominaba el UCAM Murcia, pero le faltaba un punto de precisión en tres cuartos de campo. Llegó un susto en su contra, con gol anulado por fuera de juego a El Ejido. Pero tras ese hecho, Chumbi, que había estado peleón durante todo el encuentro, pero no muy acertado, hizo el primer tanto del partido. Isra Cano avanzó por banda izquierda, se la dio al aguileño, que, con todo el tiempo del mundo para decidir, estrelló el balón en las redes y lo celebró con rabia.

Era el premio que encontró el UCAM a su mejoría con el paso de los minutos. Tras el gol, Jorge Romero decidió retirar a los dos protagonistas del primer gol para dar entrada a José Fran y Chuma. Pero no le salió demasiado bien la jugada al técnico en ese momento pues, nada más entrar al terreno de juego, Chuma tuvo un mano a mano, con muchísimo tiempo para hacer mil cosas, pero eligió la peor. Se decidió por picarla delante de Godino, pero la vaselina se fue directamente a la tercera fila de la grada. No estuvo fino ahí el delantero.

Roja directa a Lara y gol del Polideportivo El Ejido

Cuando parecía que el UCAM Murcia tenía el partido donde quería, con el resultado a favor, el control de la pelota y con más espacios, los universitarios se quedaron con uno menos después de que el colegiado señalara tarjeta roja a Fran Lara. Fue en una acción de ataque a favor del UCAM, con Alfredo atacando por banda derecha. Lara, sin balón, tuvo un encontronazo con José Carlos y los dos fueron al suelo. El colegiado Arenas Mora no dudó en sacarle la roja directa, interpretando seguramente una agresión. No se quejó en exceso el jugador universitario, que se fue cabizbajo al túnel de vestuarios.

Todavía restaba más de un cuarto de hora para el final del partido y, a pesar de estar con uno menos, el UCAM tuvo el gol de la tranquilidad en sus botas. Arrancó Chuma por banda derecha y se plantó en un dos para uno junto a Salazar. Le asistió Chuma y, Salazar, que podía pararse a tomar un café y definir, prefirió disparar de primeras ante Godino y se fue fuera. Era la segunda clara que fallaba el UCAM Murcia en la segunda parte.

Y en el fútbol, cuando perdonas lo sueles pagar. Fue lo que le ocurrió al conjunto universitario, que cuando ya saboreaba la victoria, vivió la parte más cruel del fútbol. Tuvo ocasiones de sobra para matar el partido y no lo hizo. Ahí apareció El Ejido, que teniendo en cuenta su superioridad numérica, era previsible que una iba a tener. La tuvo y metió el gol del empate. Aprovechó Neto una falta desde el lateral del área para hacer el empate y el runrún comenzó en las gradas de La Condomina a menos de diez minutos para el final.

El partido se convirtió en un correcalles en los últimos instantes. Pasó a dominar el cuero El Ejido, sabedor de su superioridad numérica, y lo intentó el UCAM con transiciones rápidas, aunque sin mucho sentido.

Finalmente, no se movió el empate a uno y el UCAM sumó un punto insuficiente en la lucha por sus aspiraciones. Lo tuvo todo a su favor en la segunda mitad, pero no supo aprovechar sus ocasiones para matar el partido y vuelven a la casilla inicial. Muchas dudas en un equipo construido para pelear por todo.