El Mar Menor acabó pagando muy caro ante el Recreativo de Huelva un error defensivo que condenó a los jugadores de Pedro Alburquerque a remar con el marcador en contra en busca de un gol que nunca llegó (0-1). El conjunto costero hinca la rodilla en casa ante un rival directo en la clasificación que le arrebata el segundo puesto.

La primera oportunidad del encuentro fue para los costeros, tras un saque de esquina botado por Sergio León que Dani Aquino no acertó a cabecear con éxito, marchándose el balón desviado rozando el larguero. Con un juego muy igualado, los visitantes responderían en el minuto 14 con un fuerte disparo de Fran Ávila que obligaba a Yelco Ramos a la estirada.

Justo antes de llegar a la media hora de juego, Dani Aquino dispuso de la mejor ocasión del Mar Menor en los 90 minutos de juego. El delantero quedó en un mano a mano con Rubén Gálvez, pero no acertó a batirlo para adelantar a los suyos en el marcador. Poco después, el propio Aquino volvería a mandar desviado de cabeza un balón que le brindó Quim Araujo, el mejor jugador del Mar Menor de largo.

Al descanso se llegó con empate sin goles, y fue entonces cuando ambas aficiones rindieron homenaje a parte de la plantilla que en la temporada 95/96 lograron el ascenso ala Segunda División B con el Mar Menor. Sobre el césped recibieron unos merecidos aplausos la directiva presidida por Paco Villaescusa, el técnico Luis Franco y jugadores como Buitagro, Ramón, Agustín, Rafi, Arques, Fabián, Juanjo, Sevilla.

El homenaje dio paso a una segunda mitad que el Mar Menor encaró con ganas, buscando el gol y creando peligro gracias en parte a la salida al campo del joven Gabi. Pero el Recreativo de Huelva, lejos de dejarse amedrentar, supo jugar bien sus cartas para hacer daño de verdad en prácticamente la única ocasión de gol de la que dispuso. El decano del fútbol español salió al contragolpe, los centrales del Mar Menor no se pusieron de acuerdo, dejando vendido a un Yelco Ramos que nada pudo hacer para evitar el gol de Peter. Los de Abel Gómez volvieron a demostrar que saben plantarse muy bien en el terreno de juego, yendo de menos a más con un Ortega espectacular en la faceta organizativa.

Pese al mazazo, el Mar Menor siguió en busca del control del balón para generar peligro, y ofreció unos últimos 20 minutos de juego frenéticos, buscando con ahínco un gol que no llegaría. Los errores se pagan, y el Mar Menor acabó buscando a la desesperada un empate que, a tenor de lo visto en el césped, hubiese sido lo más justo.