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El deporte, en primera persona
Campeona del mundo de kettlebells.

Esther Mora: "Las kettlebells son una herramienta muy versátil y útil"

La cartagenera se acaba de convertir en doble campeona del mundo de levantamiento de kettlebells, una modalidad deportiva joven que empieza a ganar adeptos en nuestro país

Esther Mora Iván Urquízar

Esther Mora Bleda (Cartagena, 24 de junio de 1982) es una profesora de Historia que en la actualidad trabaja como monitora de natación. Cuenta con un espectacular palmarés en levantamiento de kettlebells, especialidad en la que durante la pandemia fue campeona de Europa online y ahora ha logrado dos títulos mundiales. Durante su juventud fue nadadora y también practicó aeróbic y full contact.

¿Cuándo empezó a hacer deporte?

Desde pequeña siempre he hecho deporte. Hacía ballet o natación, donde llegué a competir.

¿Se le dio bien la natación?

No era muy buena, alguna medallita sí que me llevé de vez en cuando, pero no era una Paloma Domínguez ni nada por el estilo.

¿Qué pruebas se le daban bien?

Era velocista. Nadaba en el club Cartagonova y no era ni buena ni mala, normalita.

¿Practicó otros deportes?

Cuando empecé la Universidad con 18 años me dejé la natación, aunque nunca me he desvinculado, pero me metí en el aerobic. También corría y hacía spinning. Como desde pequeña he hecho deporte, es parte de mi rutina diaria, lo necesito y he llegado a hacer hasta full contact hasta que en 2015 me apunté en un box de Cartagena para probar el crossfit y entonces conocí las kettlebells, que es lo que practico actualmente.

¿Cómo se compite en kettlebells?

Hay como dos tipos de pruebas, las cortas de diez minutos y las largas, que son medias maratones y maratones de 30 minutos y una hora. Para resumir, consiste en mover la pesa durante ese tiempo haciendo el mayor número de repeticiones.

¿Los pesos son estándar?

Hay unos pesos estipulados, unos para la gente que se inicia, que son más bajos, otros de pre élite y luego están los élite. Por ejemplo, el peso para las mujeres élite es 20 kilos, que es con el que yo compito.

¿Cómo le dio por competir en esta modalidad deportiva?

Me pareció una herramienta a nivel deportivo muy versátil y útil. Además, trabajas fuerza y resistencia a la misma vez. Empecé a curiosear y vi que había competiciones y personas en España que se dedicaban a eso. Me sorprendí porque encontré un deporte y una asociación, que es Kettlebell Sport España, que organizaba competiciones.

¿Empezó a competir hace mucho tiempo?

La primera vez fue en 2018, en un Campeonato de España, pero antes empecé a prepararme un poco más y a entrenar con kettlebell.

¿Se le dio bien ese primer campeonato?

Sí se me dio bien, pero me sirvió para comprobar que técnicamente tenía mucho camino que recorrer. Conocí gente que hacía este mismo deporte y me sirvió para motivarme un poco más.

Pero con la pandemia se cortó todo.

No, es lo bueno que tienen las kettlebell. Si tú tienes en tu casa una o dos kettlebell, puedes seguir entrenando. La pandemia, a nivel de practicarlo, no ha pasado factura, no he tenido que hacer un reseteo y volver a empezar, pude mantener una forma física. De hecho, durante la pandemia se realizaron competiciones online y yo soy campeona de Europa en esa modalidad. Como no pudo ser presencial, se hizo grabándote en video.

¿Tiene muchos títulos en su palmarés?

Tengo varios nacionales e internacionales.

Ahora ha sido campeona del mundo.

He sido doble campeona del mundo porque he competido como veterana por la edad que tengo y además, como yo físicamente me encuentro bien, he competido con las más jóvenes en categoría open y también he ganado.

¿Cómo se entrena?

Entreno dos o tres días a la semana con ejercicios accesorios para trabajar los agarres y abdominales, y otros hago entrenamientos con, por ejemplo, remo para trabajar todas las partes de mi cuerpo. Con el kettlebell trabajas todo tu cuerpo.

¿Hay que tener mucha técnica?

Igual que si practicas halterofilia o natación. Nadar podemos saber todo el mundo, pero tener una buena técnica requiere mucha práctica, como ocurre también con la halterofilia.

¿Hay mucha gente en España que lo practique?

En estos momentos, entre cincuenta y cien personas son socias de la asociación. Además, a través del crossfitt y porque cada vez es una herramienta muy visual, hay otras trescientas personas.

¿Tiene aceptación entre las mujeres?

Cada vez más. Hay una liga nacional y la participación femenina está creciendo. Hay chicas que se han motivado al ver que yo manejo pesos pesados y están entrenando fuerte. Lo que quiero es que este deporte se vea porque da igual que seas una mujer más grande o pequeña para poder practicarlo. Yo no empecé levantando 24 o 28 kilos como ahora, me inicié por 12 y cada año he ido subiendo escalones.

¿Y no hay reticencias entre las mujeres porque se musculan?

Porque no has visto a mi entrenadora. Yo mido 1,57 y mi entrenadora es más bajita, pesa 46 kilos, compite y tiene uno de los récord del mundo. Las kettlebell no te ensanchan, te ponen fuerte, te dan resistencia, pero también hay que tener en cuenta la genética, porque yo tengo tendencia a ensanchar, pero no tiene por qué ser así.

Para mover esos pesos con un cuerpo tan pequeño debe ser muy importante la técnica.

Es como la halterofilia, un deporte donde hay chicas por debajo de los 56 kilos que levantan más de 80. Al final es técnica y cuestión de práctica, al margen de que te guste.

Imagino que en los gimnasios es donde pueden captar más gente para el kettlebell.

En los gimnasios se ve cada cada día más gente practicando este deporte. En un box de crossfitt practican un poco mejor la técnica. En los gimnasios normales no hay gente que sepa utilizarla y no te llama la atención cuando la utilizas de mala manera, pero cuando te lo explican, te engancha porque es un deporte muy completo porque mentalmente te hace más fuerte.

¿Y este deporte tiene futuro?

Yo pienso que sí. En España, la primera asociación, es de 2015 y cuando empezó eran solo cinco o seis personas. Es un deporte recién creado en nuestro país, pero en Italia tiene 25 años de historia y tienen 200 atletas. Ahora ya estamos aquí en torno a los 200 asociados y puede tener futuro. La halterofilia empezó igual y cada vez tiene más adeptos. Lo importante es hacerlo visible y estamos ilusionados. Además, dentro de poco nos vamos a reunir en Oporto unos 400 deportistas y hay contactos con el COI para que llegue a ser un deporte olímpico.

¿Dónde se tiene que dirigir una persona que quiera empezar a practicarlo?

O pueden preguntarme a mí directamente o hay una asociación a la que pueden escribir al correo electrónico y la presidenta les explica cómo empezar.

Al cargar peso, debe también generar lesiones.

Al final es como todos los deportes. Si no corres bien, te pasa factura en las rodillas. Tienes que empezar con ocho kilos o doce para ir paulatinamente cogiendo forma. Una vez que te motive, seguro que vas a mejorar la técnica y subiendo de peso.

¿Esperaba ganar ese título de campeona del mundo?

Yo no me lo esperaba porque por circunstancias de salud era mi primer Mundial y, además, lo que yo pretendía era solo hacer una buena prueba con buena técnica, porque si haces las repeticiones mal, no cuentan. Siempre pensé en hacerla bien y en sentirme cómoda y estar feliz. Lo conseguí haciendo muy buen número de repeticiones.

¿Qué le dice su familia de esta afición suya?

Pues están muy ilusionados porque yo soy feliz practicando este deporte y que haya conseguido ser campeona de España, Europa y Mundial por las horas que le dedico y la constancia que tengo.

¿Le dedica mucho tiempo?

Entreno cinco días a la semana una media de dos horas. Necesitas practicarlo mucho y lo hago como si fuera una deportista de élite sin serlo.

Tendrá que explicarle mucho a la gente qué es este deporte.

Cuando me preguntan yo les enseño un vídeo porque como mi entrenadora vive en Palma de Mallorca, me tengo que grabar diariamente y tengo muchos.

Imagino que no habrá dinero en premios, por lo que le debe costar una pasta.

Así es. No hay premios en metálico. Los viajes me los tengo que pagar yo, pero cuando te quedas campeona encuentras retorno a todos los sacrificios que realizas a diario. Y si no ganas, la motivación es llegar a conseguirlo.  

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