Carlos Alcaraz Garfia, el joven tenista murciano de 18 años que hoy (19:00 horas, Movistar Deportes) jugará frente al noruego Casper Ruud (número 8 del mundo) para ganar el ATP Masters 1.000 de Miami (USA), aspira a convertirse en el primer español que conquista el título en este torneo, algo que a Rafa Nadal se le ha resistido en cinco finales y a David Ferrer, Carlos Moyá y Sergi Bruguera en una.

Alcaraz, actualmente decimosexto jugador del mundo -el lunes ascenderá en la lista hasta al menos el puesto 12-, tendrá el derecho a pelear por el campeonato, tras superar en semifinales a Hubert Hurkacz por un doble 7-6 dejando al polaco, de 25 años y número 10 de la ATP, en cinco puntos en el primer ‘tie break’ y en dos en el segundo. Fue el sexto triunfo de su carrera ante un ‘top 10’ del mundo.

Su siguiente rival será Ruud, de 23 y octavo en la clasificación internacional, quien se deshizo en semifinales del argentino Francisco Cerundolo, por 6-4 y 6-1.

Hay un precedente del duelo entre el español y el nórdico, y fue el pasado 9 de abril en los cuartos de final del ATP 250 de Marbella con triunfo del de El Palmar por 6-2 y 6-4 cuando era el 133 del mundo y el de Oslo el 26.

El Masters 1.000 de Miami es un torneo que en el cuadro masculino no ha ganado ningún español en las 36 ediciones ya completadas, y eso que el mallorquín Rafa Nadal fue cinco veces finalista -2005, 2008, 2011, 2014, 2017- cayendo en dos ocasiones ante el suizo Roger Federer, en otras dos frente al serbio Novak Djokovic y en una contra el ruso Nikolay Davydenko.

En una ocasión estuvieron en esa misma situación el alicantino David Ferrer, en 2013, cuando perdió contra el británico Andy Murray; el también mallorquín Carlos Moyá, en 2003 siendo superado por el estadounidense Andre Agassi; y el barcelonés Sergi Bruguera, en 1997 con derrota contra el austriaco Thomas Muster.

«Sigo las tres ‘C’ de mi abuelo: cabeza, corazón y cojones»

Carlos Alcaraz usará hoy la máxima que le enseñó su abuelo. «Siempre me ha dicho que me enfoque en las tres ‘C’: Cabeza, corazón y cojones», dijo Alcaraz a la prensa una hora después de que se convirtiera en el quinto finalista más joven de un torneo Masters 1.000 en la historia de la ATP.

«El público ha sido demasiado generoso. Además está mi padre conmigo, han venido tres de mis tíos, mucha gente, tengo mucha gente alrededor», explicó.

Su rutina antes del partido de la semifinal incluyó una siesta de unos 20 minutos, de la que despertó dos horas antes de la cita en la cancha. Luego una sesión de juego con su teléfono móvil y un rato bromeando con su círculo de confianza. Está convencido de que no tiene que «pensar en nada» que le agregue presión.

Tampoco quiere enterarse de que de ganar el hoy, se convertiría en el campeón más joven en los 37 años de historia del Miami Open y el tercero más joven en triunfar en un Masters 1.000. Michael Chang tenía 18 años y cinco meses cuando ganó el Toronto Open en 1990, mientras que Nadal tenía 18 y 10 meses al lograr el trofeo en el Monte Carlo Masters en 2005. «Estoy tratando de ver el partido como cualquier otro», afirmó. Su meta muy clara: «Divertirme y hacer lo mejor que pueda». También le ayudará tener a casi el 100% del público en las gradas del Hard Rock Stadium vitoreando cada éxito.