Las fuertes ráfagas de viento condicionaron el juego del Real Murcia B y el Racing Murcia en un derbi capitalino que quedó afeado por las condiciones meteorológicas, que junto a la falta de puntería fue responsable de la falta de goles (0-0). Sólo cuando ambos conjuntos rasearon el balón llegaron las ocasiones. Los de Acciari tuvieron un disparo al palo que pudo ser definitivo.

El viento protagonizó los instantes iniciales del partido. Las ráfagas racheadas hacían muy difícil el control del juego y del esférico. Si a eso, además, añadimos cierto grado de respeto entre ambas plantillas, el resultado fueron unos primeros minutos bastantes sosos. Sólo en el tramo final de la primera parte, los de Acciari pudieron trenzar algo su característico juego de balones a la banda y centros al área.

Por su parte, el filial grana no pudo elaborar juego, ya que los balones largos en busca de las galopadas de Botía o Ángel García eran frenadas tanto por el viento como por los buenos cortes de los centrales visitantes.

En la segunda parte, los equipos trataron de rasear la pelota, y gracias a ello ambos conjuntos comenzaron a pisar el área con algo más de peligro. La salida de Drenthe y Óscar Díaz le dio más mordiente a los de Accari arriba. Una combinación de estos jugadores con Pedrosa provocó la mejor ocasión de todo el partido, un disparo del exjugador del Real Murcia que encontró la única oposición del palo.

Estaban siendo los mejores minutos de los visitantes, que también tuvieron otra ocasión cuando un pase de Drenthe no lo aprovechó ningún compañero para haber rematado a la red. El Imperial respondió inmediatamente con una combinación que acabó con un remate de Botía demasiado cruzado. En la siguiente jugada, mismos protagonistas, pero esta vez fue Irueta quien evitó el gol del jugador grana.

Empate justo y reparto de puntos que mantiene a ambos conjuntos en una buena posición en la tabla clasificatoria.