El FC Cartagena tropieza en el Carlos Tartiere (2-0) ante el Real Oviedo. Borja Bastón de penalti y un gol en propia puerta de Andújar tras un error en la marca de Bodiger, dejan al Cartagena en la lona y cortan la buena racha de dos victorias consecutivas del conjunto albinegro. Carrión buscó un cambio en la segunda parte dando entrada a jugadores como Neskes, Boateng u Okazaki, que debutó con el conjunto cartagenero, pero no fue posible. Mala imagen del Cartagena en el Tartiere. 

El conjunto carbayón salió con buenas sensaciones al partido como viene siendo habitual en estas primeras jornadas, un equipo correoso y difícil de defender que siempre pone en problemas a sus rivales. 

Los ovetenses, muy directos en su juego, intentaban ahogar al Cartagena en su propio campo. Lo consiguieron en la primera fase del encuentro a raíz de una pérdida de Bodiger que ocasionó una oportunidad de gol para Obeng, pero Marc estuvo ágil para despejarla. Diez minutos de presión y dominio de un Oviedo que parecía estar cerca del gol. Borja Sánchez lo intentaba con un disparo potente fuera del área que no encontró puerta. Los de Ziganda, muy encima de la zona de creación del Cartagena que intentaba sacar el balón con De la Bella apoyando a Alcalá y Andújar para tener mayor seguridad. 

El Cartagena consiguió salir de su madriguera gracias a la calidad de Ortuño, que estaba algo despejado en la zona de tres cuartos, intentando dar movilidad en la zona ofensiva. El yeclano intentaba servirle balones a Cayarga, pero el asturiano estaba bien tapado por Lucas Ahijado. Trascurridos los primeros veinte minutos, el Cartagena comenzó a encontrarse mejor en el verde, manteniendo la posesión, pero sufriendo atrás ante las acometidas del equipo carbayón.

Los locales, muy seguros atrás, no dejaban huecos para que los cartageneros pudieran penetrar en su área. Ortuño tuvo una de las ocasiones más destacadas en la recta final de la primera mitad cuando controló con el pecho un buen centro bombeado de Álex Gallar, pero llegó demasiado forzado. 

Llegábamos al filo del descanso y se iba a producir la jugada clave del partido: Alcalá tocaría con la mano un balón sobre la línea de fondo en una disputa con Borja Bastón. El colegiado no dudaría y señalaba penalti tras una revisión de VAR. El delantero madrileño no falló. Desventaja al descanso para un Cartagena que debía reaccionar. 

La segunda parte comenzaría con problemas para el FC Cartagena. El Real Oviedo quería ir a por el segundo para ampliar su renta, y no titubeó para ir a por ello. El Cartagena tenía que arriesgar, y Cayarga lo hizo demasiado al límite. El asturiano pudo cometer penalti cuando derribó a Viti dentro del área, pero le quitó el balón de forma reglamentaria. 

El gol no iba a tardar en llegar en un contexto desfavorable para el Cartagena, agazapado atrás, sin demasiadas ideas y nada acertado en las líneas de pase. Bodiger iba a dejar pasar a su par, que mandaría un centro dentro del área impactando con Andújar hasta introducirse en la meta de Marc Martínez. Gol en propia puerta del madrileño y nuevo revés para el Cartagena, que no tenía respiro del Real Oviedo. 

No conseguía romper el Cartagena las líneas del Real Oviedo y era incapaz de no sobrepasar el centro del campo. Sin ideas y algo inoperante el conjunto albinegro. Carrión intentó mover a su equipo dando entrada a Gastón Silva, Boateng y Okazaki, que debutaba con el conjunto albinegro. 

Neskes, Okazaki y Gastón Silva fueron los mejores para el Cartagena en los últimos minutos. Especialmente el joven granadino, que inició varias jugadas que no obtuvieron el premio del gol. Rubén Castro tuvo una de las últimas ocasiones para el Cartagena con un testarazo que se fue por poco rozando el poste, pero el gol no llegó.

Tercera derrota del Cartagena esta temporada. Real Oviedo aprovechó los errores de un Cartagena que se mostró inseguro en determinados momentos y se metió los tres puntos al bolsillo. El Cartagena continúa con seis puntos en su casillero y recibe la próxima semana a un Lugo que aún no ha conseguido ganar.