El cómico y guionista Ignasi Taltavull se subirá mañana al escenario del Teatro Circo de Murcia junto a su compañero Tomàs Fuentes para hacer en directo un programa del podcast La Ruina, en el que los espectadores pueden apuntarse para compartir con el público alguna de sus anécdotas. Hablamos con él para conocer un poco mejor este formato.

La ruina lo tenía todo para hundirse con la llegada de la pandemia y, sin embargo, salió fortalecida...

Cada programa de La ruina tiene potencial para ser literalmente una ruina. Nunca sabemos cómo va a terminar y tenemos la suerte de que la gente quiere participar y tiene la confianza de contarnos historias cada vez más increíbles. Nosotros nunca habíamos pensado en estar en la situación en la que estamos cuando empezamos en La Llama [tienda de Barcelona especializada en comedia], por eso intentamos disfrutarlo al máximo. Después de la pandemia no teníamos claro si este show iba a sobrevivir o no, siendo un show de participación del público, pero parece que sí.

Cada vez el público cuenta historias más locas, ¿alguna vez dudaron de la veracidad de alguna?

Nosotros tenemos confianza en que la gente nos cuenta la verdad porque, en el fondo, ¿qué ganas inventándote algo? Si el premio fuese increíble, tendría sentido, pero regalamos cosas de nuestra casa que queremos tirar. No hay nada a ganar más allá de compartir tu aventura y tu miseria con la gente y liberarte un poco de la vergüenza para ser compartida por todos e, incluso, celebrar.

Las personas que se apuntan lo hacen voluntariamente, pero después, a la hora de salir, hay quienes incluso dicen que no se lo esperaban, ¿se anota mucha gente a pesar de su propio miedo?

Es la típica situación en la que quieres estar apuntado pero, a la vez, no quieres que te toque. Creo que ver el show sabiendo que, en cualquier momento, pueden decir tu nombre, y tienes que salir a dar la cara es mucho más divertido que estar viéndolo solamente. Hay gente que quizá no quiere participar porque le da vergüenza, y está bien, pero me da la sensación de que nadie se arrepiente de haber subido tras haberlo hecho, al revés, yo creo que pasan un buen rato, porque no deja de ser una conversación con amigos en la que no venimos a juzgar a nadie sino a compartir nuestras experiencias.

Es que a la gente le pasan cosas muy divertidas.

La gente suele pensar que las historias que le pasan a los demás son más divertidas que las suyas, pero luego, no suele ser verdad, porque todos tenemos una ruina que contar. Si fuesen historias positivas, quizá menos gente podríamos decir cosas, pero al ser malas, como mínimo, una a cada uno nos ha pasado.

Pero de cagarse encima solo vale una por programa...

Sí, hay que poner un límite porque, si no, estaríamos hablando todo el tiempo de lo mismo.

¿Cada territorio tiene unas temáticas que gustan más? En Cataluña, por ejemplo, las ruinas escatológicas triunfan bastante.

En Cataluña nos gusta la escatología especialmente por algún motivo. También hay mucha borrachera en todas las ciudades; eso es algo generalizado. Creo que a medida que la gente ha ido escuchando el podcast, hay menos ruinas escatológicas porque la gente ha ido buscando otro tipo de historias que contar, porque entiende que de ciertos temas ya se han contado un montón. A lo mejor no está tan relacionado con los sitios como con que la gente que sigue el pódcast está buscando otros temas para no repetir.

¿Alguna vez les pasó que el show no funcionase en absoluto?

Hemos tenido la suerte, hasta ahora, de que la gente, como nos conoce y viene a jugar, siempre ha participado. Todos los shows que se han hecho se han colgado, algunos aún no, porque los grabamos con bastante antelación, los hay mejores y los hay no tan buenos, pero siempre hay algo que hace que ese show sea único, así que, nunca se ha dado el caso de que no hayamos colgado uno.

Ahora, además, tienen el para Televisión Española. ¿Temen que les digan que molaban más cuando lo hacían en La Llama con dos GoPro, como le pasó a La hora chanante, que después la gente decía que Muchachada Nui no era tan bueno aunque era casi lo mismo pero con más recursos?

Nosotros no lo entendemos como un sustituto sino como que van a convivir ambas versiones (la de TVE no va a sustituir al podcast de gira semanal por ciudades). Habrá a quien le guste más una versión que otra, pero si te gusta la versión actual del podcast la vas a seguir teniendo exactamente igual. Ahora tienes un extra, si lo quieres, en el que puedes ver La Ruina con más recursos y en catalán para TVE, pero no tendría ningún sentido que una cosa sustituyese a la otra. Lo vemos como una forma de llegar a gente que no escucha podcast y que nos puede conocer a través de la televisión.

El formato no ha cambiado desde el inicio, ¿les piden que evolucione o incluso ustedes se cansan de hacer siempre lo mismo?

Nosotros, hasta el momento, nos sentimos muy cómodos con el formato clásico. Hacer el show con Tomàs, que somos amigos desde hace un montón de años, y poder ir por las ciudades y que la gente nos cuente sus historias es una suerte increíble que estamos disfrutando un montón. Hemos pensado alguna vez en hacer alguna cosa especial, igual que hacemos el programa de fin de año, en el que volvemos a invitar a cómicos y cómicas que nos han gustado, cosas puntuales sí que nos apetece hacerlas para hacer algo divertido, pero el show que nos gusta hacer a nosotros y con el que nos lo pasamos bien, porque cada día es distinto, es el que hacemos.

¿A La Ruina le faltan premios?

Para nosotros, aunque suene tópico, el premio es la confianza con la que nos trata la gente. No creo que haya mejor sensación que la que tenemos cada vez que sube alguien y nos trata como a un amigo más, gente a la que no conocíamos de antes. Además, ni siquiera nos presentamos a los premios. Estamos felices de tener un proyecto como este que se les ha ido de las manos a dos amigos.