En su vertiente de ensayista, López Mondéjar ha dado un salto cualitativo con su libro Invulnerables e invertebrados, publicado por Anagrama, del que en este momento se imprime la segunda edición. Todo el volumen está atravesado por su perspectiva psicoanalítica, pero con una voluntad de alcance más allá de los registros estrictos de la disciplina. Logra así un texto de gran rigor a la vez que diáfano que puede leerse dentro y fuera de toda especialización.

Se trata de un ensayo en la onda de los debates de nuestro tiempo más inmediato para los que la autora acuña nuevos conceptos con los que describe tendencias y formula diagnósticos, no solo de personalidad, sino también sociológicos, y esto con la ayuda de referencias al cine y a la literatura que dotan al libro de una extraordinaria amenidad.

Además, es un libro valiente, pues aborda de manera directa las nuevas convenciones y los nuevos tabúes que se van instalando en la contemporaneidad, y desentraña mitos y conformidades. En el aire permanentemente cambiante de nuestro tiempo se producen fenómenos que someten al individuo a la niebla de las incertidumbres, y lo conducen a la perplejidad por la disolución de las identidades tradicionales. López Mondéjar ordena esos espacios, los define y los nombra, aportando claridad y avisando de las derivas. En ese sentido se trata de un texto revelador que intenta orientar en el caos.

La autora describe la fenomenología contemporánea, ya desde el subtítulo de su trabajo, como «mutaciones antropológicas», lo que la obliga a no mirar a la superficie sino a excavar en lo más profundo de lo que nos pasa. Y lo hace con precisión de cirujana y hondura argumentativa.

López Mondéjar es una novelista acreditada (Mi amor desgraciado, Es la primera vez que no te quiero o Cada noche, cada noche), con dedicación también brillante al relato corto, y esta cualidad se transmite al buen estilo y la perfecta concisión cuando aborda el ensayo.