Las fotografías del cartagenero Juan Manuel Díaz Díaz Burgos, del austriaco Kurt Snhintzer –más conocido como ‘Conrado’– y del dominicano Pedro Farias-Nardi protagonizarán la sección de arte de la próxima edición de La Mar de Músicas, que tendrá al país caribeño como protagonista de su vigésimo séptima entrega. Además, en el festival se podrá ver el trabajo que Nono Bandera ha realizado junto al poeta y también artista dominicano Frank Báez y la instalación audiovisual de Salvi Vivancos. En total, seis exposiciones que podrán disfrutarse en la ciudad portuaria desde el 8 de julio y que estarán abiertas hasta finales de septiembre

«A través de las exposiciones de La Mar de Arte se va a poder hacer un viaje por la riqueza cultural y natural de República Dominicana. Las propuestas de las diferentes salas harán un recorrido por las gentes del país caribeño, centrándose en cómo la música y el medio natural influye en el día a día de sus vidas», explican desde el Ayuntamiento de Cartagena, organizador del festival. Hasta la ciudad se desplazarán tanto Farias-Nardi como Frank Báez, mientras que los españoles Nono Bandera, Salvi Vivancos y Juan Manuel Díaz Burgos también estarán presentes. Este último es el comisario de una muestra de las imágenes captadas por el médico vienés Kurt Snhnitzer, ‘Conrado’ (1908-1972), mientras vivió exiliado en Ciudad Trujillo, actual Santo Domingo, huyendo de los nazis.

Una captura de la exposición de Farias-Nardi. Pedro Farias-Nardi

El ensayo fotográfico de Pedro Farias-Nardi, Hielo entre fronteras, se podrá ver en la sala del Antiguo CIM desde el sábado de la próxima semana. Se trata de un proyecto que sigue a un revendedor de hielo, el señor Fallace Tati, y su sobrino Jean, buscando desenmarañar el fetichismo de las mercancías. A través de su cámara, el dominicano recoge la travesía de ambos, cruzando la frontera entre su país y Haití, hacia la fábrica de hielo Beller. En la frontera retrata una avalancha de personas hacia República Dominicana por el puente sobre el río Masacre que divide, cargado de historia y cadáveres, ambos estados. 

Pedro Farias-Nardi

Farias-Nardi nació en Santo Domingo en 1957 y su obra ha sido premiada internacionalmente en numerosas ocasiones. De hecho, ha expuesto su obra en Estados Unidos, Cuba, Colombia, España y, por supuesto, República Dominicana. El trabajo que presenta en Cartagena es «resultado de la observación y percepción del mercado fronterizo», el cual lleva años fotografiando.

Por su parte, Juan Manuel Díaz Burgos expondrá en el Auditorio El Batel su serie Son desde el viernes 8 de julio. En esta muestra, el cartagenero exhibe un proyecto que gira en torno a la pasión que un grupo de personas sienten por la música, y, en concreto, por el canto cubano que da nombre a la serie. Esta colección de fotografía centra la atención en la capital de República Dominicana, Santo Domingo, y concretamente en el ‘caliente’ barrio de Villa Consuelo, lugar donde se ubica el sitio donde el ‘Club Amigos del Son’ organiza sus encuentros. El espectáculo captado por la cámara de Díaz Burgos en este local está envuelto en una luz pobre y azul proveniente de tubos de neón. El resto lo ocupaba el excelente ron y la cerveza que se sirve. 

Una de las imágenes de 'Son'. Juan Manuel Díaz Burgos

Pero esta no será la única exposición de Díaz Burgos en La Mar de Arte. Su obra también será protagonista en la muestra que acogerá hasta el 11 de septiembre el Palacio Consistorial: Fluye. Este trabajo surge para «dar veracidad al sueño de la imagen borrosa de un río», captada mentalmente cuando en 1995 el fotógrafo iba camino de San Juan de la Maguana, cerca de la frontera con Haití. Pasaron varios años más hasta que, en 2009, el cartagenero tuviera la oportunidad de hacer un retrato a dos hermanos haitianos en el cauce de un río, saldando una especie de «deuda pendiente». Porque para Díaz Burgos esa imagen actuó de cómplice en su interés por conocer e interpretar como el dominicano interactúa dentro de su medio ambiente, y, en concreto, con el río. Desde 2011 a 2019, el fotógrafo recorrió la isla con el objetivo de capturar ese «encuentro» entre la naturaleza (ese río) y el hombre. Y aún siendo espectaculares sus paisajes, es la vida que en torno a ese cauce lo que realmente le interesaba: «El río como punto de encuentro con lo lúdico, el trabajo, el descanso o la redención de almas». 

Juan Manuel Díaz Burgos

Nacido en 1951, Díaz Burgos es uno de los fotógrafos más destacados de la Región de Murcia. Tiene una clara vocación humanista y documental que refleja en su trabajo. Su obra se ha expuesto en multitud de países; además, es autor de más de quince libros monotemáticos y de ensayo fotográfico.

La última aportación del cartagenero a La Mar de Arte es el archivo fotográfico de Kurt Snhnitzer ‘Conrando’. El austriano emigró a República Dominicana huyendo del Tercer Reich y acabó retratando la época del dictador Trujillo. La sala Carlos III acogerá esta exposición que es el resultado del trabajo de investigación que el propio Díaz Burgos realizó en la ciudad de Santo Domingo. Fue en 2002 cuando conoció la existencia de un fondo que alberga el Archivo General de la Nación y del que rescata todos los negativos que ‘Conrado’ realiza de 1939 a 1943. En esta imágenes retrata una ciudad con los vestigios de la antigua colonia española enraizados en el casco antiguo de su zona amurallada; algunas barriadas periféricas con muchas de sus calles no pavimentadas, carente de alumbrado público y con pensiones edulcoradas como ‘hoteles’; cuarterías de maderas techadas con zinc; pequeños comercios, tenderetes y bares de mala muerte, etc.

Kurt Snhintzer, ‘Conrado’

Kurt Snhintzer, ‘Conrado’, de origen judío, fue médico de profesión e inmortalizó con su cámara sus años de exilio caribeño. Sus fotografías retratan cómo era Ciudad Trujillo, la actual Santo Domingo. Por su desconocimiento del idioma español no pudo ejercer la medicina en el país, subsistiendo en sus primeros meses de permanencia en la isla gracias a la benevolencia de algún compatriota que le sirvió de mecenas por algún tiempo, hasta que pudo dedicarse profesionalmente a la fotografía.

Por otro lado, del 8 de julio al 30 de septiembre se podrá ver en la sala de exposiciones de El Batel la instalación audiovisual Baila. Baila. Baila, de Salvi Vivancos. Se trata de una pieza interactiva, a modo de un videojuego primario, «que hace a quien la visita preguntarse sobre su posición personal ante estilos musicales de diversa procedencia». Para ello suena bachata en Radio Guarachita 690 junto a vídeos que muestran a personas de otra generación bailando en otra época. Estos bailes no se relacionan aparentemente entre sí ni con la música, y solo la aleatoriedad les concede ocasionalmente cierta armonía. Es ante esta situación que se puede decidir entre tomar el control o mirar pasivamente: la música va a seguir sonando y el baile continúa.

Salvi Vivancos

El cartagenero Salvi Vivancos es un artista audiovisual e historiador del arte, así como recuperador de cine de pequeño formato en 8, 16 milímetros y Super-8. Su proceso creativo se nutre principalmente de la investigación en torno a la fotografía analógica, la memoria, el archivo, el cine no narrativo y el cine doméstico. Fruto de ello es esta exposición que muestra cómo la música y la danza forman parte del espíritu que impregna a las gentes de República Dominicana. Así, logra contextualizar los ritmos que conforman el devenir del país caribeño.

La última muestra supone una fusión del talento dominicano y español. Y es que del libro La Marilyn Monroe de Santo Domingo, escrito por el caribeño Frank Báez, surge la trama de esta exposición hecha al alimón con las imágenes del malagueño Nono Bandera. Las fotografías se extienden cronológicamente sin perder la identidad, ilustrando el mensaje de este libro de poesía que describe a una mujer «que bebe café en las paradas, la buscamacho, la pitonisa, la megapoeta, la que llora al final de la película sin que nadie la abrace». Mar de tranquilidad –como así se ha llamado– se podrá ver en la sala de exposiciones Domus del Pórtico. 

Frank Báez

Frank Báez es un poeta, narrador y cronista dominicano. Está considerado como uno de los mejores escritores latinoamericanos de ficción menores de 40 años. Sus textos acompañarán las creaciones del malagueño Nono Bandera. Este profesor de Bellas Artes de la Universidad de Vigo se decanta por la experimentación en torno a nuevas maneras de afrontar la pintura, dándoles una nueva dimensión.