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La Opinión de Murcia

Rock Imperium Festival

Romanticismo heavy metal

Las largas melenas, camisetas negras y los pantalones ajustados se entremezclan con las familias y aficionados al género de edades muy distintas que viven con intensidad las actuaciones de los distintos grupos

Un grupo de asistentes al festival RUBEN JUAN SERNA

La música heavy se concentra estos días en Cartagena y la ciudad portuaria se convierte en el epicentro del metal, a raíz de un evento que concentra a miles de visitantes procedentes de diferentes puntos de España y distintos países de Europa.

Para conocer la importancia del Rock Imperium Festival, trascendencia y las dificultades que ha supuesto organizar un evento de estas características hablamos con dos de las personas que mejor conocen este tipo de música y la ciudad de Cartagena. Ellos son Fran y Tankar, aficionados a la música heavy desde niños (se conocieron en el colegio) y que actualmente tiene un canal en YouTube en el que hablan de diferentes temas relacionados con su pasión: la música heavy. Ellos viven a pocos metros del escenario, sin embargo otros han llegado desde el Reino Unido. Es el caso de Eva y Davis, dos sexagenarios que acuden habitualmente a festivales similares y se encuentran encantados de que el levante español cuente con un concierto de estas características.

«El sonido es bestial, es muy raro encontrar un festival que se escuche también como éste y estamos viendo como la organización está respondiendo». Así define Fran las primeras horas del festival en el que actúan grupos legendarios como Scorpions, Whitesnake o Europe. Mientras charlamos con ellos se acerca Juan Antonio Muñoz, el director del festival. Sin ningún tipo de acreditación que lo diferencie del resto de visitantes nos cuenta que está «apagando fuegos de un sitio a otro». Aún así se le ve contento, pero cansado por el trabajo previo y las horas que le quedan por delante

Asistentes al Rock Imperium Festival, durante uno de los conciertos RUBEN JUAN SERNA

Fran nos cuenta una historia importante para ellos. «Éste -señalando a Tankar- me llamó una noche diciendo que había soñado que hablábamos en un escenario mientras yo pinchaba música heavy, y mira tú por donde unos años después ese sueño se ha hecho realidad, pues participamos en una de las actividades paralelas a los conciertos del festival».

El ambiente en general destila muy buen rollo. Familias y aficionados a la música heavy de edades muy distintas. Gente variopinta y sin complejos que se concentra en la ciudad trimilenaria para disfrutar de su música favorita. Cartagena debe tomar nota y no dejar escapar este festival que supone 40.000 espectadores entre los diferentes días del concierto dejando un enorme impacto económico en la ciudad y aportando un evento cultural distinto a los existentes en el resto de la región.

Aunque el festival ofrece imágenes surrealistas, como aquellas en las que los heavys más clásicos con larga melena, pantalones ajustados y camiseta negra se pasean junto al stand promocional de los Carthagineses y Romanos que ha habilitado el Ayuntamiento, el caso es que es habitual que en los diferentes festivales que se celebran a lo largo de la geografía española los municipios o las regiones aprovechen para dar a conocer aquellas festividades y eventos de interés. 

Es inevitable hablar con Fran y con Tankar de sus grupos favoritos. Para ellos la participación de Whitesnake y de Europe en este festival es muy importante, pero no renuncian a contar algún día si este festival se consolida en la ciudad de Cartagena con unos Iron Maiden encabezando el cartel. 

Se les percibe cansados, sobre todo a Tankar, que ha habilitado un stand con la tienda que tiene ya muchos años en Cartagena, especializada en merchandising de grupos heavys, y en cierto sentido lamenta no poder disfrutar al 100%, no sólo del ambiente, sino de la música que se está escuchando en los dos escenarios principales. Sonríen al hablar de sus hijas, que rondan la misma edad, dos preadolescentes que estudian música, que si bien no se reconocen ‘heavies’ como los padres, sí que desprecian la música de estilos como el reggaeton. 

Un momento de la primera jornada del festival RUBEN JUAN SERNA

Sorprende no encontrar dificultades para aparcar ni largas colas al entrar al recinto del festival. Una buena organización tanto de los promotores del festival como del Ayuntamiento de Cartagena se traduce en una experiencia agradable para el asistente. Es una prueba piloto, pero desde luego es de suma importancia si el Rock Imperium triunfa en esta edición: la posibilidad de repetirse el sucesivos años son muy grandes. 

La ciudad más bonita de la Región de Murcia -no me canso de decirlo pese a ser murciano y considerar que tenemos hermosas localidades por toda esta Región- demuestra con este festival también una gran amplitud de miras a nivel artístico y cultural. La ciudad con la Semana Santa más marcial y rígida de toda la comunidad comparte las luchas entre cartagineses y romanos, la mejor música procedente de otros continentes en La Mar de Músicas y ahora un género musical que no muere y que atrae a personas de todas las edades. Larga vida al heavy. 

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