07 de septiembre de 2020
07.09.2020
La Opinión de Murcia
En busca del caballito

Nuestros ojos en el Mar Menor

Luis Alcaide, José Oliver y Javier Murcia son tres de los fotógrafos subacuáticos más destacados de la Región de Murcia

06.09.2020 | 18:16
Nuestros ojos en el Mar Menor

Javier Murcia es una referencia internacional en lo que a fotografía bajo el agua se refiere; tiene varios libros publicados, premios internacionales y hasta el patrocinio de una marca importante. Sin embargo, las motivaciones de Luis Alcaide y José Oliver son otras: ambos son miembros de la asociación Hippocampus, dedicada al estudio y la conservación del Mar Menor y, más concretamente, del caballito de mar.

Pese a que el Mar Menor es incesantemente fotografiado por quienes quieren denunciar su estado, guardar un recuerdo de las vacaciones o capturar una puesta de sol, lo cierto es que solo unos pocos privilegiados conocen en profundidad lo que esconde la laguna en sus aguas. Ellos son los fotógrafos subactuáticos, que con equipos profesionales, documentan los fondos del Mar Menor motivados por su amor por este espacio natural, por la biología y, por supuesto, por la fotografía. Así que, para conocer mejor su labor, hablamos con tres de ellos: José Luis Alcaide, José Oliver y Javier Murcia.

A las ocho y media de la mañana me cito con Alcaide y Oliver en la playa de Villananitos, junto a los baños de lodo, en San Pedro del Pinatar. Ambos son miembros de la asociación Hippocampus, dedicada al estudio y conservación del Mar Menor, en general, y del caballito de mar, en particular, como especie emblemática del mismo, y actualmente responsables de dos proyectos relacionados con la protección y conservación de la laguna.

Comienzo a charlar con ellos mientras descargan equipos pesados y voluminosos, entre trajes de neopreno, botellas de aires –no volveré a llamarlas 'bombonas de oxígeno' nunca más, después de la bronca que me echaron...– y, claro está, sus preciados equipos fotográficos. Pregunto por su valor: «Pues pueden llegar a costar ocho o diez mil euros, si contamos con la cámara, lentes, cajas estancas, focos, etc.». Compruebo, además de que son de la marca Nikon, que son equipos muy pesados –alrededor de 50 kilos contando el equipo de buceo, nos cuentan–, y que requieren un manejo muy experimentado. «Al llegar a casa –explica Alcaide–, tienen que ser limpiados a conciencia para conservarlos bien».

En esta mañana de sábado, alrededor de diez o doce voluntarios van llegando y saludando a un 'Oli' –así es como todo le conocen– más atento al móvil que a mí. «Discúlpame, Rubén, pero estoy pendiente de los que van llegando o se han perdido, hoy tenemos una inmersión importante», confiesa. Esta inmersión tiene por objeto localizar caballitos de mar, una empresa difícil este año, asegura. «Sólo he podido ver uno, cuando en años anteriores era más sencillo localizarlos. Esto nos tiene muy preocupados...», lamenta el especialista. Aunque ambos dominan distintas disciplinas, en esta ocasión Oli sale con equipos de fotografía macro, que se centra en objetos a corta distancia, mientras que Alcaide sale con focales más angulares.

Sobre la calidad del agua son muy sinceros y rotundos: «Hay zonas en las que no ves más allá de un palmo, y es absurdo que tratemos de trabajar en ellas. Sin embargo, hay otras con buena visibilidad, incluso mejor de lo que podíamos esperar, como es la parte occidental del Mar Menor, más cerca de La Manga». Señalan que el viento, clave en este sentido, «está respetando». Sin embargo, hay algunos secretos que se guardan para ellos... Cuando les pregunto por su forma de actuar cuando encuentran enclaves llenos de vida o con las especies más deseadas, responden: «Nunca desvelamos la localización, salvo a la comunidad científica si lo necesita, o a compañeros nuestros de toda confianza».

Las competiciones y los concursos son otra de las actividades en las que participan los tres protagonistas de nuestro reportaje. Por su parte, Alcaide y Oli son habituales de las competiciones regionales y nacionales de la Federación Española de Actividades Subacuáticas. Recientemente obtuvieron un cuarto y primer premio, respectivamente. Por otro lado, Javier Murcia, con el que charlaría más adelante, prefiere participar en concursos fotográficos de naturaleza en los que ha obtenido un sinfín de reconocimientos.

Conocí a Javier Murcia tomando una Coca-Cola frente al Mar Menor en el año 2018. Aquel día, nuestra conversación giró en torno a un proyecto que, por aquel entonces, estaba todavía en desarrollo: la publicación de un libro que recogiera sus mejores fotografías sobre el Mar Menor. Y ese libro, que finalmente fue publicado por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia bajo el título La laguna mágica –el nombre que su autor deseaba para este trabajo–, es una auténtica maravilla a nivel fotográfico y divulgativo. No en vano, Murcia presume de realizar unas 300 inmersiones al año, más de la mitad de ellas en el Mar Menor, y es, a buen seguro, la persona que mejor conoce los fondos de la laguna, pues puede afirmarse que gran parte de su vida la vive en esas aguas cálidas.

A diferencia de Alcaide u Oli, Javi Murcia se dedica profesionalmente a la fotografía subacuática y, además de haber publicado varios libros y ganado numerosos concursos de ámbito internacional, cuenta con el apoyo de marcas prestigiosas en el mundo acuático como es Aqualung. «Cuando encuentro algo que buscaba puedo quedarme horas en ese punto concreto, fotografiando desde cada ángulo, buscando el momento preciso, con el plano adecuado y calculando la luz apropiada», señala. De ese modo, Murcia ha capturado imágenes icónicas y sobrecogedoras como el parto de un caballito de mar.

En este sentido, los tres protagonistas de este reportaje son partidarios de no manipular las imágenes –salvo algunos aspectos relacionados con ajustes de luz y contraste– a fin de conseguir fotografías naturales y fieles al aspecto real de lo que hay al otro lado del objetivo. Donde difieren es en la forma de organizar su archivo: «Soy un poco caótico, la verdad; no soy muy metódico a la hora de ordenar y clasificar mis fotografías...», confiesa Oli. Alcaide interrumpe para aclarar que sus más de 120.000 imágenes «están perfectamente clasificadas, incluso mediante palabras clave para poder ser localizadas fácilmente». Les pido que busquen imágenes recientes y me las hagan llegar para acompañar este reportaje.

Cuando les pregunto por la familia, Alcaide sonríe y cuenta con cierto orgullo que, al igual que Javi Murcia, ya empieza a ir acompañado de sus hijos en algunas inmersiones, y que están heredando la afición por el mar y la fotografía de su padre.

Me despido de todos ellos dándoles las gracias por ser nuestros ojos bajo el agua, reconociendo el trabajo que hacen para que todos podamos conocer cómo es nuestro querido Mar Menor por dentro, y felicitando a Alcaide por su reciente tercer premio en la II edición del concurso de fotografía 'Imágenes del Mar Menor', un concurso que Javi Murcia ganó en su primera edición en 2018. No hay mejores notarios que estos tres profesionales, José Luis, Oli y Javi, para conocer de forma objetiva un mundo cercano, pero inaccesible para el resto de murcianos.

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