02 de enero de 2020
02.01.2020
Entrevista
Libros

Virginia Crespo: "La lectura es una manera de vivir otras vidas y sería una pena perder esa oportunidad"

"La escritura es muy bonita y te llena como persona, pero vivir de ella es complicado"

02.01.2020 | 04:00
Virginia Crespo posa con un ejemplar de su nueva novela durante la presentación en la librería La Montaña Mágica de Cartagena.

Escritora. La autora residente en Cartagena ha presentado recientemente su tercera y "mejor" novela, El diario, en la que ficción y realidad se funden en una historia de amor y misterio con la que busca "enganchar" al lector al mundo de la literatura.

Crear historias que atrapen al lector para que tengan la oportunidad "de vivir otras vidas" a través de la literatura. Ese es el objetivo de la bilbaína pero afincada en Cartagena Virginia Crespo, que ha presentado recientemente en la librería La Montaña Mágica de la ciudad portuaria El diario (Punto Rojo), su tercera novela y "la mejor", según la autora, que se ha sumergido en los recuerdos de su propia familia para crear este trabajo en el que misterios y amor se enredan para resolver los enigmas que habitan en el pasado de la protagonista.

¿Es la escritura su profesión?
Soy profesora. De la escritura está difícil vivir, es muy bonita y te llena como persona, pero vivir de esto está complicado.

Es un hobby, entonces.
Un hobby que es vida. Es más importante que un hobby, yo lo veo así. Es lo que más me llena.

¿Esa pasión por la escritura le viene de siempre? ¿Cuándo le picó el gusanillo?
Yo escribir he escrito desde siempre, de pequeñísima guardo textos, con sus faltas de ortografía. Yo creo que antes de hablar ya estaba escribiendo y leyendo [risas]. De jovencita he escrito mucho, me he presentado a concursos... pero la primera novela la escribí, fíjate, cuando mi cría empezó a leer. Quería crear algo que a los jóvenes les ayudara a leer. Y con esa idea escribí Premonición, mezclando amor, aventura y buscando ese estilo juvenil. Fue cuando me atreví a publicar.

Un gran paso.
Sí, publicar es muy difícil porque para los escritores es como un hijo, algo muy personal, y dar ese paso a mí me costó mucho; tuve que repasar muchas veces lo escrito, porque parece que nunca lo ves bien... pero me lancé, y ya parece que me da menos miedo. Cuando la gente te dice cuánto le ha gustado te anima a seguir escribiendo.

De hecho, hay segunda parte, Furia.
Sí, ya estaba pensado. Dejé Premonición preparada para una segunda parte.

Pero El diario no tiene nada que ver con esa historia, ¿no?
No. El diario, es completamente diferente. Aunque sí que busca un poco esa mezcla de amor, historia, aventura, algo paranormal... siempre meto un toque de fantasía en mis novelas, aunque todo sea muy real, siempre hay un halo de misterio.

Ha dicho que su publicación ha supuesto un sueño cumplido. Al no ser el primero, ¿por qué es tan importante este trabajo?
Desde que yo era pequeña, mi familia me hablaba de una antepasada que murió sin descendencia en Cantabria. Un tío, también escritor, me retó a investigarlo. Y de eso, de ese sueño, surge el comienzo de El diario. Viajo con mi familia al pueblo de mi antepasada y la historia empieza así, es como una yo, más joven, que investiga sobre su familiar. En la novela mezclo capítulos del presente con el siglo pasado por medio de un diario de su antepasada que encuentra la protagonista, la que, digamos, sería yo. Y entre las dos van hilando toda la historia.

Luego tiene un punto de realidad.
Así es, y de mi propia familia. Aunque la respuesta que doy yo a los enigmas es ficción, la realidad de aquella época no podemos saberla...

¿Cómo fue su presentación en Cartagena?
Ha sido la última ciudad en la que la hemos presentado, pero no por ser la menos importante, sino todo lo contrario. Tenía que ser en el momento perfecto. Y elegimos bien la fecha, estaba hasta los topes.

De hecho, usted es residente en Cartagena pero natural de Bilbao. ¿Qué le enamoró de la ciudad portuaria?
Lo primero, mi marido [risas]. Me casé con un cartagenero, y ya llevo dieciocho años viviendo aquí. Pero también es cierto que, desde que tengo uso de razón, he estado veraneando en La Manga y me encantaba; y Cartagena también, incluso cuando era una ciudad industrial ya me gustaba todo lo que había, los pueblos, la historia... y ahora que la han puesto preciosa, qué te voy a contar.

Ya no se va.
No, imposible. Me he acostumbrado a todo.

Volviendo a El diario, ¿cómo está viendo la acogida?
Muy bien. El feedback que estoy recibiendo es muy positivo. Y para mí ésta también es mi mejor novela, es de la que estoy más orgullosa. Cada vez que la leo, aunque le veo cositas porque los escritores somos muy críticos, pienso 'qué redondita me ha quedado'.

Seguro que le influyó que tratase sobre una historia tan personal...
Exacto. Escribía a gusto, todo fluía superfácil.

Entonces imagino que no será su última novela.
No, no, no. De hecho, nunca publico sin tener un proyecto muy adelantado porque me da un montón de miedo publicar y que se me sequen las ideas y ya no siga [risas]. Ya tengo uno muy adelantado.

Cuando se imagina a usted dentro de unos años, ¿con qué escritor le gustaría compararse? ¿Cuáles son sus referentes literarios?
Mi máxima es Los pilares de la Tierra, de Ken Follett. Pero cuando digo esto no puedo pensar en escribir como él, Ken Follett es una cosa increíble. Pero ese estilo es el que más me gusta, ese que, cuando lo lees, el personaje ya forma parte de tu vida. La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón también es importantísimo para mí. Y me gusta la escritora de Crepúsculo, Stephenie Meyer; los del gremio me dicen que cómo voy a comparar, y yo digo que tendrá menos glamour, pero mira los lectores que arrastra... Yo le doy mucha importancia a que mis novelas enganchen.

¿Al final, atrapar con la historia es lo importante?
Y que se lea fácil, que no digas 'voy a ponerme a leer' como un trabajo, sino que estás deseando leer y evadirte, que tus problemas desaparezcan por ese rato. Eso es lo que yo busco.

Usted que tiene la referencia del norte, ¿cree que somos buenos lectores los murcianos?
En mi círculo veo que en el norte se lee más. Tampoco puedo extrapolarlo, pero sí me gustaría que se leyera más. Por culpa de tanto móvil, Internet... tanta información nos complica a los escritores enganchar al lector.

¿Anima a los lectores a que se enganchen al mundo de la literatura con El diario?
Sin duda, se lee fácil y puede ser una buena opción para tener un primer comienzo para engancharse a la literatura. La lectura es una manera de vivir otras vidas y sería una pena perdernos esa oportunidad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook