La subida del salario mínimo interprofesional de 1.000 a 1.080 euros mensuales ha sido aprobada este martes por el Consejo de Ministros. Unos 230.000 trabajadores de la Región se beneficiarán de este incremento, que fue pactado por la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, con los sindicatos CC OO y UGT. El aumento se aplicará con efecto retroactivo desde el 1 de enero de este año, lo que obligará a las empresas a abonar los 80 euros de atrasos correspondientes al mes de enero.

El real decreto aprobado este martes también establece la retribución mínima para los temporeros «cuyos servicios a una misma empresa no excedan de 120 días anuales que en ningún caso podrá ser inferior a 51,15 euros por jornada!.

Para las empleadas del hogar se ha establecido un precio por hora trabajada de 8,45 euros, que también se aplicará con carácter retroactivo al 1 de enero de 2023.

Igualmente se beneficiarían del incremento de 80 euros mensuales los trabajadores de sectores que llevan muchos años sin revisar sus convenios colectivos, como la hostelería. Este convenio, que afecta a cerca de 40.000 personas en la Región, lleva varios años debatiéndose en la mesa de negociación sin llegar cerrarse. Sin embargo, la subida del salario mínimo ha permitido a los empleados percibir unos incrementos salariales que tras varios años prácticamente han acabado por unificar los sueldos de las distintas categorías profesionales.

En este caso, los incrementos salariales que ofrecen las patronales HoyTú y Hostecar se ven superadas cada vez que se aprueba la revisión del salario mínimo. Empresarios y sindicatos de la hostelería volverán a reunirse este viernes para tratar de llegar a un acuerdo que permita desbloquear un convenio sin revisar desde 2008.

Por el contrario, en el convenio del comercio, que afecta a unas 35.000 personas en la Región, la patronal Coremur pactó unas subidas del 2,5% para este año y del 3% para 2024, respectivamente, por encima de los incrementos que ha establecido el salario mínimo.

El secretario general de CC OO en la Región, Santiago Navarro, ha venido recordando que un 70% de los convenios colectivos aplicados en la Región están caducados, por lo que hay unos 230.000 trabajadores que únicamente ven incrementarse su sueldo con las subidas del salario mínimo.

Por su parte, la vicesecretaria general de UGT, Eugenia Pérez Parra, ha destacado que el sindicato «ve muy positivamente el incremento del salario mínimo interprofesional». Destaca que «va a aumentar el salario para las personas más vulnerables, las que perciben los sueldos más bajos, y a los sectores en los que se toma como referencia el salario mínimo para determinar sus retribuciones, como las empleadas de hogar. Va a afectar mayoritariamente a mujeres y jóvenes».

Por el contrario, las organizaciones agrarias y los exportadores prevén que el aumento de los salarios se traducirá en una pérdida de empleo en el campo, dado que el repunte se suma al alza de los costes de producción que han tenido que asumir las empresas en el último año, pero no pueden cargar las subidas en el precio de los productos que cultivan. El sector agrario empleo a unos 75.000 trabajadores.

El incremento del salario mínimo eleva la retribución de 1.000 a 1.080 euros brutos mensuales en 14 pagas. La retribución anual alcanza así los 15.120 euros brutos anuales tras el acuerdo alcanzado por la ministra con las organizaciones sindicales CC OO y UGT, que no ha contado con el respaldo de la patronal COE.

Según se indica en la referencia del Consejo de Gobierno, «con esta nueva cuantía, el salario mínimo aumenta un 8%, lo que supone un incremento del 47% en los últimos cinco años».

El Ejecutivo defiende que la revisión permite a los trabajadores «el derecho a una remuneración equitativa y suficiente que proporcione a las personas trabajadoras y a sus familias un nivel de vida digno y, de otro, se culmina el objetivo de que el salario mínimo interprofesional alcance el 60 por ciento del salario medio en 2023».