La atención psicooncológica resulta fundamental para detectar a tiempo y de forma precoz los casos de depresión o ideas suicidas entre los pacientes oncológicos, una situación que se da en uno de cada cinco personas con cáncer. 

Esta es una de las principales conclusiones de un estudio llevado a cabo por el equipo de Atención Psicosocial de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios de la Fundación Jesús Abandonado, en el que han colaborado los servicios de Oncología de los hospitales Virgen de la Arrixaca y Morales Meseguer de Murcia. 

El proyecto, que ha sido reconocido por la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica), ha estudiado a un amplio grupo de pacientes con un diagnóstico reciente para observar la presencia de pensamiento suicida en pacientes oncológicos con depresión, así como la relación que éste guarda con el tipo de cáncer, estadio de la enfermedad y tiempo transcurrido desde el diagnóstico.

El perfil de la muestra lo formaban mayoritariamente mujeres casadas, con estudios superiores, con una edad media de 50 años y que tenían la enfermedad durante más de seis meses y se encontraban en tratamiento con quimioterapia.

La psicooncóloga que lidera al equipo de cinco profesionales de la Orden de San Juan de Dios y directora del programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de la Fundación La Caixa, María Rosa Castellano, explica a La Opinión que tras el análisis de los casos se ha confirmado que no hay una relación directa entre el diagnóstico de la enfermedad oncológica y la depresión o las ideas suicidas.

Proyecto con tres hospitales y cinco residencias

El programa para la Atención Psicosocial, enmarcado en la Estrategia de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud, se desarrolla en Murcia en tres hospitales de referencia (Virgen de la Arrixaca, Morales Meseguer y los Arcos del Mar Menor), así como con cinco residencias públicas y en equipos domiciliarios de atención paliativa. Las cinco residencias con las que se trabaja son las de San Basilio; la Virgen del Valle; la residencia Obispo Javier Azagra; la Domingo Sastre; y la residencia Virgen del Rosario. El grupo de cinco profesionales que trabajan directamente con los pacientes para detectar los problemas de depresión o de ideas suicidas lo forman tres psicólogas y dos trabajadoras sociales.

«La persona que tiene una predisposición a tener depresión la desarrolla en un momento u otro de su vida, independientemente de si ha sido diagnosticado de cáncer», señala. Al tiempo que apunta que también se detectó que los pacientes con metástasis tuvieron una menor tendencia a tener depresión severa.

Para Castellano, esto puede estar relacionado con el hecho de que los pacientes oncológicos tienen ha llevar a cabo un replanteamiento vital y a sacar fuerzas para luchar contra la enfermedad que se les acaba de diagnosticar.

El estudio también reflejó que existe relación entre el estado civil y el hecho de tener o no pensamientos suicidas y que la edad de las participantes no influyó. 

La psicooncóloga señala que «familia y amigos pueden ser los primeros en notar síntomas de tristeza, desinterés, insomnio, agotamiento, pensamientos de muerte o problemas de concentración mantenidos en el tiempo. Con quienes vivimos y quienes nos conocen son un factor protector frente a la depresión severa».

El equipo de Atención Psicosocial de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios realiza su labor en Murcia desde 2009 y en este tiempo ha atendido a 18.894 personas en el marco del Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas impulsado por desde la Fundación La Caixa.