La Formación Profesional en la Región de Murcia ha dado un nuevo paso en la atención a las necesidades del tejido productivo autonómico. La Consejería de Educación ha autorizado a seis Centros Integrados de Formación Profesional de Cartagena, Murcia y Lorca a ofrecer servicios de formación a empresas o instituciones que soliciten una recualificación de sus empleados para determinadas tareas o conocimientos. La creciente demanda de mercantiles en la Comunidad para formar a sus trabajadores en labores muy concretas ha empujado a la Dirección General de FP a dar vía libre desde la pasada semana a esta media docena de centros dependientes de Educación a ofertar clases para empresas que lo soliciten.

A cambio, estas compañías cubrirían los gastos de esta formación. «Los centros integrados de FP están especializados en algunas ramas profesionales que atraen la atención de la empresas», señala Juan García Iborra, director general de FP, «incluso estas entidades tienen trabajadores que fueron alumnos de esos centros y necesitan formarles en una tarea concreta». Mecánica, coches híbridos, informática, talleres e incluso buceo.

Este último ejemplo es el que se ha dado en el CIFP Hespérides de Cartagena, donde una empresa ha demandado una formación especializada en esta materia para sus empleados. Estos centros públicos disponen de la tecnología y las herramientas necesarias para poder atender las peticiones de las empresas, organizaciones empresariales o sindicales, entidades o asociaciones. «Cada centro valorará el coste del servicio», señala Iborra, «queremos atender la demanda con cursos de, por ejemplo, 30 horas y centrados en capacitaciones que no requieran comenzar un ciclo formativo entero».

Programas formativos a 700 estudiantes de entre 17 y 31 años

El próximo año la Formación Profesional de la Región de Murcia ofrecerá 38.000 plazas para el curso 2023/2024, con 8.000 plazas nuevas. Ese curso se pondrán en marcha 59 unidades de programas formativos profesionales para 700 estudiantes de entre 17 y 31 años para «brindar oportunidades de obtener una salida profesional cualificada para este alumnado». Se incrementará la oferta educativa para desempleados, que podrán recibir su certificado profesional; se renovarán equipamientos de los centros o se ofertarán nuevos ciclos bilingües y se crearán aulas de tecnología aplicada. Educación destinará 1,1 millones de euros para incentivar el empleo del alumnado, un 10% más que el curso pasado. El año académico que viene se unirá a la red de centros integrados de FP La Conservera de Ceutí, donde parte de las instalaciones se destinarán a formación a distancia. 

La formación del profesorado permitirá poder hacer frente a estas demandas, señala el director general. Dependiendo de la petición, Educación expedirá un tipo de certificado que acredite la formación de los empleados si han logrado superarla. Los centros llevarán un registro propio de las certificaciones expedidas.

Ampliación del programa

La Consejería tiene intención de, en una segunda etapa, ampliar la autorización a otros centros públicos de Formación Profesional de la Región. Institutos como el Ingeniero Juan de la Cierva «está muy especializado y podría valer para ofrecer estos servicios».

Los estudiantes recibirán un certificado si han superado la materia impartida por los profesores del centro

Por lo pronto, serán los seis centros integrados que dependen de la Consejería de Educación. El CIFP Carlos III, Hespérides, Politécnico y Escuela de Hostelería son los que se ubican en el municipio de Cartagena, mientras que en Murcia está el Politécnico y en Lorca el Centro Integrado de Formación Profesional dedicado a la rama sanitaria. El Politécnico de Murcia, precisamente, entró hace escasos días dentro de la red de centros de excelencia de FP a nivel nacional.

Especialistas externos

En la mayoría de los casos, serán los propios profesores del centro quienes impartan estas clases. Las empresas buscarán en estos centros de FP especialidades que ya tienen y que estas demandan. Por ello «no habrá problema en que los docentes puedan hacerse cargo». Pese a ellos, los centros podrán contar con la presencia de un especialista externo para cubrir determinadas acciones formativas. Las clases serán fuera del horario lectivo del centro.

El resto de centros integrados de la Comunidad dependen de la Consejería de Agricultura, como los centros de formación y experiencias agrarias de Molina de Segura, Lorca, Jumilla y Torre Pacheco.