«Donde fuiste feliz alguna vez, no deberías volver jamás. El tiempo habrá hecho sus destrozos, levantando su muro fronterizo con el que la ilusión chocará estupefacta. El tiempo habrá labrado paciente tu fracaso mientras faltabas, mientras ibas ingenuamente por el mundo conservando como recuerdo lo que era destrucción subterránea, ruina». Así empieza el poema de Félix Grande que tantas veces ha recitado Pablo Guerrero a sus amigos y a sí mismo en épocas de nostalgia enfermiza.

No fue él el encargado de leerlo ante los presentes en el Auditorio Margarita Lozano de Lorca, sino su hermano, Pedro Guerrero, quien recogió de manos de Isabel Casalduero el Premio Importante del mes de diciembre.

«Es curioso, porque no puedo estar más en desacuerdo con él, cuando al sitio al que vuelvo es mi Región de Murcia, y en especial Lorca, mi ciudad. En ningún sitio he sido más feliz que aquí», añade Pablo Guerrero en boca de su hermano.

El director y productor audiovisual reconoce que «este ha sido el año del éxito de Alba en Netflix, y el año en el que he rodado la segunda parte del regreso de Los Protegidos, que se estrenó el 18 de diciembre en AtresPlayer». El trabajo no para, y estos días se encuentra inmerso en pleno rodaje de Entre tierras, una serie para Antena 3 protagonizada por Megan Montaner y Juanjo Puigcorbé. Es por ello que le fue imposible acudir a la gala en la que se reconoció como uno de los hombres clave para entender el éxito actual de la ficción española.

Cabe destacar que una de las creaciones más valoradas del director y productor lorquino es El secreto de Puente Viejo, la serie más longeva de nuestra TV. Guerrero, quien a través de un vídeo confesó sentirse muy valorado y honrado por haber recibido este premio, no quiso despedirse sin dar las gracias a su familia, a su sobrina Candela allí presente y, en especial, a sus padres, Juani y Pedro, «las personas más generosas del mundo, que me han dado una vida que muchos ni siquiera se atreven a soñar. Vosotros sois mis importantes».