Ya lo avisó la Agencia Estatal de Meteorología y no ha fallado: el chorro de aire frío no se iba a quedar solo en el norte peninsular. Si el viernes bajaron las temperaturas, señalaban, había que prepararse para este sábado en la Región de Murcia: la jornada está siendo, sin duda, la más fría desde... ya ni se sabe cuándo.

Las temperaturas de este sábado son de lo más normal para estas fechas, sí, pero también es normal que haya pillado desprevenidos a los murcianos, que llevan sufriendo el calor desde la primavera. El otoño ha entrado de golpe y de manera brusca, y se ha dejado notar tanto en el vestuario de los vecinos como en los paisajes de la Región.

Los termómetros han ido cuesta abajo y sin frenos: este viernes bajaron entre cuatro y cinco grados -que se sumaron a la inestabilidad por las lluvias- y este sábado han vuelto a hacerlo otros cuatro o cinco grados más.

A eso se ha sumado los vientos del noroeste con rachas fuertes, que junto a la bajada brusca de las temperaturas han dejado que, por fin, el otoño haga acto de presencia. Nada mejor que estas fotos hechas por Salva Gil (@SalvaJas) para demostrarlo. El murciano ha captado, de hecho, una imagen más invernal que otoñal: la nieve se ha adelantado a la estación y ya se ha dejado ver en el Pico de los Obispos, situado en el Macizo de Revolcadores.

"Ambiente gélido está mañana en el techo de la Región de Murcia, a 2014 msnm".

El hielo y la nieve llegan a la Región. Salva Gil

Ambiente gélido en el Pico de los Obispos. Salva Gil

Macizo de Revolcadores. Salva Gil

La nieve aterriza en la Región. Salva Gil

Además, también han llegado estos primeros copos, aunque de manera menos abundante, en Cañada de la Cruz, acompañados de ventiscas:

El tiempo en la Región

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), en su último boletín de las 8.05 horas de este sábado, ha adelantado la hora del comienzo del episodio de viento, con rachas de hasta 70 Km/h.

El aviso amarillo por vientos, que afecta únicamente al Altiplano, estará activo hasta las 16.00 horas, con una probabilidad del fenómeno de entre el 40 y el 70 por ciento.