El ciclo electoral ya se ha abierto en el Partido Popular de la Región de Murcia, que insiste en que se ve con posibilidades de «gobernar en solitario» en la Comunidad en las próximas elecciones autonómicas que se celebrarán en el mes de mayo de 2023. Así lo afirmó ayer el secretario general del PPRM, José Miguel Luengo, que compareció junto a la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Miriam Guardiola, y el vicesecretario de Organización del partido, Francisco Abril, para ofrecer un balance del año político «tan intenso» en el seno del partido tras la reunión que celebró la junta directiva.

El también alcalde de San Javier destacó la «fortaleza» de la formación tras la «verdadera chapuza» de la moción de censura que firmaron PSOE y Ciudadanos el pasado mes de marzo para echar del Gobierno regional a Fernando López Miras «en el peor momento, en plena tercera ola, con los hospitales llenos» y que finalmente no salió adelante. «Ciudadanos ya está en liquidación por cierre y el PSOE ya no cuenta con los dirigentes que tenía», afirmó.

«Las cosas, cuando se hacen mal, suelen tener el efecto contrario, y es lo que ha pasado. El PP está más fuerte y unido que nunca», resaltó Luengo, quien volvió a reseñar el «gran liderazgo incuestionable» de López Miras en la Región. Para los populares, así se refleja en las distintas encuestas que «refuerzan» al PP, que genera «seguridad, seriedad, compromiso y responsabilidad».

«Estamos convencidos de que vamos a pelear duro para que el Gobierno nacional cambie de color» y, añadió el secretario general, «pronto tendremos la oportunidad de que Pablo Casado sea presidente de España» y que el secretario nacional del PP, el murciano Teodoro García Egea, que «es su mano derecha, pueda velar por los intereses de nuestra Región, ya que ve cómo se le niega la mayor a nuestra tierra por puro sectarismo de Sánchez», indicó el secretario general del PPRM.

Luengo critica que la Alcaldía de Murcia fue arrebatada por los socialistas «para nada» y denuncia su «falta de política y de gestión»

También se acordó de los ayuntamientos con signo popular de la Región y que cambiaron de color tras el acuerdo entre socialistas y liberales, especialmente en el caso de Murcia, donde ahora gobierna el PSOE de José Antonio Serrano: «La Alcaldía fue arrebatada para nada», manifestó Luengo, que acto seguido criticó «la falta de política y de gestión» en el municipio. «Han esperado 26 años para gobernar y no hacer absolutamente nada», sentenció.

Asimismo destacó «el estímulo que se está generando en los 45 municipios y sus pedanías», realizando congresos locales en los dos últimos meses, como en Alhama, Beniel, Pliego, Calasparra y Ojós, con «la previsión de continuar trabajando en ese sentido».

Siguen las dudas con Ballesta

Preguntado por quien asumirá la cabeza de lista en la capital en las elecciones locales que se celebrarán en dieciséis meses, dijo que el PP tendrá que tomar esas decisiones, tanto en Murcia como en el resto de los municipios de la Región, pero no precisó si será el excalcalde José Ballesta u otro el candidato en el caso del Consistorio capitalino.

El «cambio de ciclo imparable» que comenzó en Murcia

Luengo recordó que la fallida moción de censura para desbancar a López Miras de San Esteban provocó un auténtico terremoto político y un «cambio de ciclo imparable del PP». De este modo, el secretario general del PPRM recordó que gracias a este hecho el partido casi rozó la mayoría absoluta en Madrid con Isabel Díaz Ayuso y vaticinó que «algo similar ocurrirá el próximo 13 de febrero en Castilla y León», donde se han convocado elecciones autonómicas anticipadas tras la ruptura entre PP y Ciudadanos.