«Todavía estoy nerviosa, ha sido súper emocionante, hacía un año que no los podía ni tocar», contaba a LA OPINIÓN Remedios García, horas después de abrazar a sus progenitores, Ana y Juan Francisco, en la residencia de Murcia donde ellos viven. Las visitas de familiares a este tipo de centros ya se han retomado, gracias a que los datos de la covid en la Región ya lo permiten.

En el caso de Reme, ha pasado «casi dos meses sin poderlos ver», detalla, por lo que «podernos dar un abrazo… yo qué sé, es indescriptible», comenta la mujer, aún con «una emoción enorme». «Hemos llorado los tres», manifiesta.

Cuando llegó este sábado al Residencial VIP Suites, sus padres se llevaron «una sorpresa absoluta», pues no sabían que iban a ver, e incluso tocar, a su hija. «Les salían poco las palabras, y mira que mi madre habla muchísimo», apunta Reme García, a lo que añade que «mi padre, el pobre, solo ha hecho más que llorar. Tiene 96 años, es un jabato, tiene una resistencia tremenda».

Reme coge las manos de su padre, ambos muy emocionados. L. O.

En el encuentro, la pareja de mayores preguntó por sus nietos y, tras pasarse un poco el impacto, expresaron que tienen «muchísimas ganas de salir a la calle y darse un paseo». «Mi madre lo reivindica, pregunta ‘cuándo voy a poder salir’. Y cuándo vamos a poder entrar nosotros a su casa: son apartamentos, ellos ya lo consideran su casa», precisa Reme García.

«Estoy todavía conmocionada, muy emocionada y esperando que empiece a surgir un poco esa normalidad que ellos tanto ven y piden. El contacto con sus allegados, el poder celebrar cosas. Nosotros somos muy de celebrar cosas», recalca esta «murciana de adopción y cartagenera de nacimiento». Sus padres, originarios de Cartagena, hace años que han encontrado en este centro de Murcia su hogar.

Por su parte, Patricia Simón, directora de la residencia, explicó que en este centro no han tenido nunca un interno contagiado. Sí dos trabajadores y «muchos sustos de allegados». Para visitar, ya que vuelve a poderse, a los mayores residentes, «no se exige PCR ni nada» a los familiares, y por fin «se permite un acercamiento, por el tema de las vacunaciones». En el caso de Ana y Juan Francisco, ambos están vacunados ya.

La consejera Isabel Franco (i), ayer en su visita al centro. L. O.

No obstante, internos y visitantes «no pueden estar ‘pegadicos’ todo el rato», puntualiza Simón, que insiste en que la residencia mantiene las medidas de «mascarilla, gel, toma de temperatura cuando entran», ya que «tú estás vacunado, pero puedes contraer la enfermedad»

Otros ya cuentan las horas

Mientras Reme tenía el privilegio de por fin abrazar a sus padres, otros aún esperaban tras el cristal de este centro concertado, aunque pueden ir contando las horas. A partir de mañana, lunes, se puede ir pidiendo hora para entrar a visitar a los mayores internos, en esta y en todas las residencias. 

Una interna habla por teléfono con un allegado, separados aún por un cristal.

El BORM publicaba ayer la Orden conjunta de la consejera de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social de la Región, Isabel Franco, y del consejero de Salud, Juan José Pedreño. Precisamente la consejera Franco se desplazó ayer a la residencia de Murcia donde se produjo el encuentro de Reme y sus padres.

«En estos momentos no hay ningún brote activo en ninguna de las 116 residencias de la Región», manifestó la titular de Política Social.