La cadena Hesperia ha anunciado un expediente de regulación de empleo (ERE) en La Manga Club, que emplea a unas 400 personas entre el hotel Príncipe Felipe, el resort y las instalaciones deportivas del complejo turístico y deportivo, al que acuden muchos equipos extranjeros para entrenar durante los meses de invierno.

La mayor parte de los empleados del complejo se encuentra en un expediente de regulación temporal (ERTE) desde que se declaró el estado de alarmar en marzo del pasado año.

De momento, los representantes sindicales desconocen el número de trabajadores de los que quiere prescindir la compañía Hesperia, que entró en La Manga Club en 2019.

El delegado de CC OO Rubén López explicó que los dos comités de empresa que existen, el de hostelería y el de instalaciones deportivas, han sido citados para el próximo jueves con el fin de iniciar las negociaciones del ERE, aunque por ahora no saben a cuántos trabajadores afectará.

También se desconocen las condiciones que ofrecerá el grupo hotelero a las personas que sean incluidas en el ERE.

En 2019 el grupo Inversor Hesperia (GIHSA) alcanzó un acuerdo con Arum Group para comprar una participación de control (más del 50 %) del complejo turístico La Manga Club, que hasta entonces había pertenecido a Inmogolf, una sociedad vinculada a Arum Group.

Hesperia llegó a La Manga Club con el propósito de invertir en la mejora del complejo y convertirlo en «el mejor resort vacacional y de ocio del sur de Europa», pero la pandemia obligó a cerrar las instalaciones en marzo de 2020, cuando se declaró el estado de alarma.

A lo largo del último año la mayor parte de los trabajadores ha permanecido en su casa y solo una mínima parte ha seguido encargándose de las labores de mantenimiento en las instalaciones turísticas y en los campos de deportes.

El complejo cuenta con una superficie de 560 hectáreas en la que se encuentra un hotel de cinco estrellas, 200 apartamentos y 15 bares y restaurantes.

Además, dispone de tres campos de golf, un centro de tenis y ocho campos de fútbol.

 Estas instalaciones son utilizadas durante los meses de invierno por equipos procedentes de toda Europa que acuden a la Región para poder entrenar cuando el frío les impide hacerlo en sus propios estadios.