La reforma del Estatuto de Autonomía de la Región de Murcia tiene el próximo martes la última oportunidad para aprobarse después de casi cuatro años de periplo. El Senado debate este martes el texto y el plazo legal para darle luz verde se acaba. O se ratifica o se guarda en un cajón. El senador por Murcia de Ciudadanos, Miguel Sánchez, es el único de los ponentes que defendieron el texto en la Asamblea que todavía está en las instituciones y estará presente en el último trámite necesario: «Se cierra el círculo».

¿Espera sorpresas?

Han pasado cuatro años desde que se aprobara por unanimidad en la Asamblea Regional de Murcia la modificación del Estatuto de Autonomía para suprimir los aforamientos y la inmunidad parlamentaria. Han sido muchas vicisitudes: tres veces ha pasado por el Congreso, un orden del día en el Senado que al final decayó y ahora nos queda una última oportunidad porque se acaba el plazo. Estoy convencido de que va a salir adelante. No hay nada que indique que los grupos que votaron a favor en la Asamblea y en el Congreso vayan a desmarcarse en el Senado.

Hubo movimientos de Cs de última hora para intentar mantener la inmunidad parlamentaria. ¿Por qué?

Hubo un trámite en el Congreso, que no salió adelante. Yo siempre he defendido que las Cortes Generales deben respetar la modificación del Estatuto de Autonomía tal y como se aprobó en la sede de la soberanía regional. Si salió por unanimidad en esos términos, así tiene que aprobarse. Flaco favor nos haríamos si nos enmendáramos en Madrid. Yo no lo hubiera apoyado.

De los cuatro ponentes que consiguieron sacar adelante la reforma, solo estará usted para ver la aprobación definitiva.

Seguimos teniendo un grupo de WhatsApp los portavoces de la pasada legislatura. Aparte de magníficos políticos, se han convertido en buenos amigos. Si no fuera por la pandemia, pretendía que subieran y estoy seguro de que lo hubieran hecho.

Miguel Sánchez (Ciudadanos): "La Región de Murcia no tiene ningún peso en Madrid"

Sonada fue la bronca que echó en el Senado por el retraso del Pleno para aprobar el Estatuto. ¿Ningunean a los murcianos, como dijo?

Uno, por encima de político, es persona. Me enfadé bastante y los puse a caldo. Cuando se está en Murcia se percibe que la Región está olvidada, pero en Madrid uno se da cuenta de que esta Comunidad no pinta absolutamente nada. Estamos en el furgón de cola de todo. Que después de cuatro años, a una cosa tan importante como la modificación del Estatuto de Autonomía, la Cámara Alta lo quitara del orden del día porque el Pleno iba algo congestionado, no me pareció de recibo. Si hubiera sido el Estatuto de alguna de las comunidades que todos tenemos en mente, no se le hubiera dado una patada para adelante. Yo no exijo para mi Región un trato privilegiado, como hacen otros, pero sí igualdad de condiciones. Yo, que soy muy futbolero, y que me perdone el FC Cartagena que subió de liga, siempre digo que la Región de Murcia está en Segunda B.

No se refiere solo al retraso de la reforma del Estatuto.

Qué va. El AVE no ha llegado todavía después de veinte años de la famosa foto de Valcárcel con Bono, Zaplana y Gallardón. Ahora, encima, resulta que va a llegar pasando por Alicante y Cuenca. También está el cachondeo del aeropuerto y la ampliación del Puerto de Cartagena. Incluso, se está hablando en serio del Corredor de don Quijote como alternativa al Corredor Mediterráneo. Se me ponen los pelos de punta. Mi país se está planteando hacer un Corredor Mediterráneo por Albacete porque esta provincia, con todos mis respetos, tiene unas playas preciosas. Solo que se haya puesto esta propuesta encima de la mesa es una falta de respeto. El problema es que las cuestiones que afectan a la Región no interesan y allí arriba el que no llora, no mama. La gente de Murcia nunca ha tirado para su lado y, cuando lo ha hecho, siempre ha perdido.

¿Cómo está la relación con la ejecutiva regional de Cs? ¿Se considera un verso suelto?

No tenemos mucho contacto. Continúo defendiendo el mismo ideario y los intereses de la Región, para lo que me designaron como senador autonómico.

Ha tenido roces evidentes con la nueva coordinadora autonómica, Ana Martínez Vidal.

Yo no considero que los partidos tengan que ser estructuras semimilitarizadas donde nadie alce la voz. Cs es abierto, puede haber discrepancias y sana crítica. No me escondo. A mí no me gustó que Albert Rivera no pactara con el PSOE y que fuéramos a nuevas elecciones. También dije que deberíamos haber propiciado un cambio en la Región, aunque entonces ya no estaba en la ejecutiva. Critiqué a Inés Arrimadas, a la que no voté en el congreso del partido. Sin embargo, también digo que ella ha reconducido la situación y me gusta: intentó negociar los presupuestos hasta última hora y apoyó los estados de alarma en una situación extraordinaria. Para pactar siempre con el PP, yo me hubiera metido en el PP.

Miguel Sánchez (Ciudadanos): "Estoy encantado con Inés Arrimadas"

Arrimadas se ha ofrecido al PSC para gobernar en Cataluña.

En Cataluña hay una sociedad partida y unos partidos que han puesto en jaque al Estado. Están los nacionalistas y los constitucionalistas y me parece muy bien que Inés quiera pactar con los que no quieren el ´procés'. ¿Y por qué no va a unirse al PSOE? Debemos ser un partido útil.

¿Está el Senado libre de vacunas VIP?

No lo sé, han salido tantos nombres... Solo puedo decir que yo sí estoy libre de vacunas y mi grupo también. Manuel Villegas siempre me pareció un hombre respetable, pero cometió un error grosero por el que solo cabía dimitir. Hizo como el capitán del Costa Concordia, se tiró al bote el primero cuando el barco empezó a hundirse. Y lo mismo con Esther Clavero y Felipe Coello. Da igual la gestión que hayan hecho anteriormente.

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¿Cómo valora la gestión de la covid en España?

Hace un mes tenía mucho respeto por el trabajo del ministro Illa. Se ha equivocado mucho, pero lo reconocía y asumía culpas. Pero se me han caído los palos del sombraje al ver que ha abandonado el barco en una pandemia que nos está dejando miles de muertos. Luego están las comunidades que, en la primera ola, machacaron al Gobierno de España, y ahora que tienen las competencias se les ha ido de las manos. Es muy fácil criticar desde el balcón. No hemos dado buen ejemplo.