Los gases renovables se presentan como una alternativa sostenible frente a los combustibles fósiles y la guerra de Ucrania ha propiciado su potenciación con el fin de reducir la dependencia exterior de España en materia de energía. Bruselas puso en marcha el plan 'REPower EU' para, precisamente, frenar la dependencia de la Unión Europea respecto a los combustibles fósiles rusos y hacer frente a la crisis climática.

Estas y otras cuestiones en materia de renovables se abordaron en el encuentro organizado por El Periódico de España, del grupo Prensa Ibérica, en Madrid, bajo el título 'El gran potencial de España en la revolución del gas renovable', en el que participaron especialistas en este campo.

Alfredo Ingelmo, director de Gas Advocacy y Comunicación de Nedgia, explicó que existen diferentes tipos de gases renovables. Uno de ellos es el biometano o biogás inyectado en red, que "procede de residuos orgánicos, ganaderos, aguas residuales y de la fracción orgánica de los vertederos", señaló. "Es un proceso de economía circular muy bueno", agregó. Óscar Barrero, socio de Energía en PwC, coincidía en "el gran potencial y la enorme oportunidad de futuro que ofrecen los gases renovables para la economía circular y la gestión de residuos".

Sin embargo, advertía que España se encuentra ‘suspensa’ de momento en este campo y señaló que actualmente la transición energética acarrea un problema de seguridad de suministro producido por la guerra de Ucrania. Por el contrario, Fernando Arlandis Pérez, director general de Descarbonización y Transición Energética de la Comunidad de Madrid, se mostró optimista y aseguró que el sector está muy avanzado en materia de distribución y transporte, aunque todavía quede por hacer.

Por su parte, Milagros Avedillo, subdirectora de Gas Natural de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), recordó que "el gas que utilizamos para la calefacción, para el agua caliente o para la cocina puede tener una componente renovable y otra componente no renovable", y destaca que "en Europa ya hay países en los que un porcentaje muy relevante del gas que pasa por sus redes es renovable, lo que significa que su producción y su consumo final no tienen huella de carbono y no emiten CO2 diferencial". 

Biometano

Una de las medidas estrella que recoge el plan europeo 'Repower EU' es el desarrollo de la industria del biometano. En esta línea, el socio de Energía de PwC desgranó las claves del proyecto comunitario y puso en valor que, "países como Dinamarca o Francia, que van a la cabeza en el campo del biogás han superado ya la barrera del 10% y avanzan ya hacia el 20%". "El gas renovable juega un rol central en la provisión de energía en España; no es una energía marginal", subrayó Alfredo Ingelmo.

El experto explicó que mientras las empresas buscan una energía que "no les haga perder competitividad frente a otras industrias que tienen suministros energéticos más baratos", las familias "buscan una energía fiable que puedan pagar y que además pueda contribuir a la lucha contra el cambio climático". Asimismo, indicó que el biometano es una "solución que permite tocar estos tres ángulos sin cambiar los sistemas productivos y sus aparatos".

Milagros Avedillo, subdirectora de Gas Natural de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), explicó que "el biogás es un 'win win win' porque todo el mundo gana: el distribuidor, que revaloriza sus infraestructuras; el ganadero, que consigue una solución para deshacerse de los residuos y revalorizarse y, por último, la comunidad autónoma, que encuentra una solución normativa, física y accesible para el problema de deshacerse de los residuos".

Fernando Arlandis, por su parte, señaló que "las energías renovables que son rentables ahora mismo tienen un grave problema de disponibilidad", y recordó que aún "no tenemos una solución para las horas que no tenemos sol o no tenemos viento" y que los biocombustibles y algunos gases como el biometano permiten precisamente disponer de energía cuando no tenemos sol o viento. "Al final lo que está haciendo el biometano es meter al sector agrario -a la España vaciada- en la gestión de residuos, que hoy es un problema, para aprovechar la infraestructura que ya existe y no hacer que los clientes tengan que cambiar sus equipos en casa. Creo que hay una serie de factores que hacen que sea una solución muy buena para todas las partes involucradas dentro de la cadena energética", apostilló la subdirectora de Gas Natural de la CNMC. 

Regulación

Alfredo Ingelmo está convencido de las "externalidades positivas" que trae consigo este vector energético y destaca sus aportes para reducir las emisiones, así como su contribución al cumplimiento de los objetivos climáticos "de una manera muy notable". "Te soluciona el problema de seguridad energética y te ayuda a la transición justa", concluyó. En relación a los motivos por los que esta industria no alcanza su máximo potencial en España, Óscar Barrero señaló que "tomar una decisión de inversión cuando no hay una apuesta clara es complicado". A pesar de ello, cree que "ha habido cambios positivos" y que va a haber más en el campo del biogás y el biometano. "Somos optimistas", dijo.

"Cada país tiene su regulación particular del gas. El nuestro tiene un sistema regulatorio de infraestructuras que no es exactamente el mismo que el del resto de Europa, aunque contamos con un sistema gasista muy garantista", aclaró Avedillo, que subrayó además la importancia de conciliar nuestro sistema gasista con el biogás y encontrar una solución a corto plazo. Y se mostró partidaria de "trasladarlo a las hojas de ruta y a la regulación micro porque es el momento de instalar este tipo de plantas y asegurar que van a tener una demanda porque, por mucho que quitemos la caldera, el gas siempre va a tener un espacio".

"Me gusta pensar que en los próximos 20 años el gas va a tener un espacio. Tienes unas infraestructuras que están ahí, tienen un coste y yo creo que hay que utilizarlas", remarcó.

Retos

El director de Gas Advocacy y Comunicación de Nedgia aseguró que "hay una demanda latente de energía verde en el mercado. Y más que pensar en por qué no se ha hecho, me preguntaría qué tenemos que hacer para que esto despegue de verdad". En este punto, puso como ejemplo a nuestro país vecino, Francia, cuyo gobierno incentiva que "las conexiones entre las plantas de producción y la red de distribución de gas de alguna manera se puedan meter dentro del sistema gasista". "Cada país tiene sus particularidades y regulaciones, pero hay que ir mirando fórmulas; lo bueno es que sabemos que en los países donde ya se ha fijado un marco estable, las cosas salen".

Por su parte, el director general de Descarbonización y Transición Energética de la Comunidad de Madrid, señaló que uno de los principales retos que tiene que afrontar nuestro país es "creérselo". Lamentó que "todavía algunas instituciones no acaban de entender que el gas es una energía necesaria". Y advirtió que "se necesita un apoyo, entender que es otra vía razonable y muy necesaria para la transición energética, poner objetivos adecuados y herramientas adecuadas para superar todas las barreras administrativas, pero también las económicas y fiscales". "Necesitamos aún mucha transición cultural", apostilló.

Avedillo se mostró convencida de que "es una oportunidad enorme para la economía circular" e incidió en que "está todo por hacer". Sin embargo, destacó que lo más importante es "que la sociedad quiera hacerlo y que haya empresas con apetito inversor" que quieran destinar sus recursos a este sector.

Transición energética

Los expertos coinciden en que la transición energética debe ser suave y equilibrada. "La transición energética debería ser justa e inteligente; no debería ser una revolución. Me gusta pensar que vamos a tener una transición equilibrada", indicó el director general de Descarbonización y Transición Energética de la Comunidad de Madrid. "Necesitamos que las tecnologías sean económicas y que el consumidor no tenga que cambiar sus equipos; no podemos pretender cambiar, por ejemplo, nueve millones de calderas que hay instaladas para instalar aerotermia porque mucha gente no lo puede pagar", puntualizó Arlandis.

Alfredo Ingelmo pone a los consumidores en el centro señalando que su idea de transición es aquella en la que "los clientes puedan escoger aquello que mejor les va para sus características y, para ello, no descartemos ni demonicemos ninguna energía ni ninguna infraestructura, dejemos que compitan y que los clientes elijan aquellas que les aporten lo mejor". "La descarbonización genera un espacio para todo el mundo; esto no va de gas o electricidad", señaló.

Por su parte, Milagros Avedillo espera tener un parque energético "sin sobresaltos, que esté bien concebido, sin fugas de ingresos que resten competitividad, que se haga con sosiego y pensando hacia dónde vamos en tecnologías y en inversiones". Asimismo, abogó por que "el consumidor participe mucho más en las decisiones energéticas".

"La posición de liderazgo que asume España en cuestión de renovables es la apuesta correcta", subraya Óscar Barrero, socio de Energía en PwC. "Tenemos que estar ahí y mantener también la posición de liderazgo en el biometano, como hacemos en otras fuentes renovables". "Nos queda mucho por hacer y ese potencial no puede llegar en mejor momento", concluyó Barrero.