El espigón de la bocana de Cabo de Palos está llamado a ser el nuevo reclamo turístico de la localidad pesquera. Esa es la pretensión del Gobierno local, que ha presentado un proyecto, impulsado por los propios empresarios del pueblo, para que se convierta en una plaza diáfana, que haga de punto de reunión de vecinos y turistas y, a su vez, de mirador y lugar para celebrar distintos eventos.

La zona actualmente se encuentra degradada por la acción del mar y el viento. Llena de baches y grasa, actualmente hace la función de parking ilegal en el que se afincan muchas autocaravanas. Es por ello que el proyecto plantea rehabilitar esta zona, con el fin de convertirla en una zona de esparcimiento en la que vecinos y visitantes puedan reunirse, contemplar las vistas, hacerse una foto o pescar. 

En concreto se actuará sobre una superficie de 1.400 metros cuadrados, en los que se pretende crear un espacio en el que no abundará el mobiliario urbano, “con el fin de garantizar su uso peatonal”, en palabras de la alcaldesa, Noelia Arroyo. Asimismo, se dispondrá una grada, que servirá de mirador hacia el mar y el pueblo y que también podrá servir a modo de anfiteatro, ya que el espigón contará con una superficie plana de 840 metros cuadrados para la celebración de distintos eventos, “lo que servirá para  desestacionalizar la temporada turística”, destacó el arquitecto encargado del proyecto, Carlos Abadía. Además, se colocará un gran letrero de Cabo de Palos, “para que el nombre del pueblo viaje con todas las imágenes que los visitantes tomen en esta zona”, afirmó Arroyo.

El espigón es, a día de hoy, un aparcamiento ilegal de coches y autocaravanas. J.D.G.

Los autores del proyecto han hecho también un estudio sobre iluminación de la zona, que se integrará como un elemento arquitectónico más y será  tenue y cálida, para que no suponga una distracción para los barcos que arriban al puerto.   

La iniciativa también plantea la recuperación del espaldón de la bocana, “para hacerlo visitable”, afirmó Abadía. En cuanto a la geometría de la obra, “se ha buscado un trazado no lineal, inspirado por los acantilados que rodean la zona”, explicó el arquitecto. El color utilizado será el gris, “para que no sufra por el desgaste continuo de la acción del mar”. Para acabar con el parking ilegal, se controlará el acceso de vehículos a través de pilonas automáticas, de modo que solo puedan acceder aquellos dedicados al suministro de los locales cercanos.

La inversión, que rondará los 320.000 euros, se enmarca en el Plan de Sostenibilidad Turística del Ayuntamiento, que ha obtenido 5 millones de euros de financiación europea para este y otros proyectos como la rehabilitación de la Batería de San Leandro y del Parque Torres. El plazo de ejecución es de cuatro meses. La alcaldesa anunció que el proyecto, en el que ha colaborado la Dirección General de Puertos, propietaria del espacio, iniciará de forma inmediata su licitación, una vez formalizada la autorización de la obra por la Comunidad, y que las obras se adaptarán a la temporada turística. “Si es necesario para impedir molestias en temporada alta, los trabajos se trasladarán después del verano”, matizó la primera edil.

Peticiones y quejas vecinales

El Gobierno ha querido presentar el proyecto, que ya se encuentra terminado, antes de sacarlo a licitación, para “contar con el consenso y la máxima participación vecinal, de modo que puedan aportar sus propuestas y que el equipo de arquitectos pueda valorar si su aplicación es factible”, según aseguró la alcaldesa. En esta línea, a petición de los ciudadanos, estudiará la posibilidad de que los contenedores, que actualmente se ubican en la bocana y afean la zona, vayan soterrados.

Presentación del proyecto en la bocana de Cabo de Palos A.C.

Los vecinos también han solicitado que se ubique un monumento que honre la figura del pescador. Arroyo respondió al respecto que “se hará un concurso de ideas para elegir un diseño y un lugar adecuado para poder ubicarlo”, teniendo en cuenta que la idea del proyecto es que la zona central del espigón quede libre para la celebración de eventos.

Durante la presentación de la iniciativa también hubo personas disconformes, como es el caso del presidente de la Asociación para la Protección de Cabo de Palos (Procabo), Enrique García Farias. Según denunció, “el muelle es parte del patrimonio industrial que queda en Cabo de Palos y rellenarlo de cemento denota una falta de personalidad tremenda”. Es por ello que pide otra forma más “asequible” de restaurar el espigón sin “destrozarlo de esa forma”. 

Aparcamientos disuasorios

Por otro lado, para dar solución a los problemas de aparcamiento que padece Cabo de Palos, el Gobierno también está en búsqueda de parcelas en las que poder ubicar parkings disuasorios. Asimismo, están ideando una reforma integral de la zona de El Palmeral, a petición de la asociación de vecinos, según aseguró Arroyo.