El Distrito 7 de Cartagena vuelve a estar en el punto de mira de las empresas productoras de energía solar. En esta línea, la madrileña Amber Solar Power Cuarenta y Ocho S.L. ha proyectado dos nuevas plantas fotovoltaicas en la población de Los Belones. Llamadas Trébol I y Trébol II, ya han sido sometidas durante este mes a anuncio de información pública por parte de la consejería de Empresa de la Comunidad y, si finalmente su aprobación sigue adelante, ocuparían las parcelas 9, 19, 23, 25, 26, 27, 107 y 147 del polígono situado a la entrada de la localidad.

Además, la empresa también ha solicitado la instalación de una línea subterránea de media tensión que se situaría entre Los Belones y Cabo de Palos y que serviría para evacuar la energía eléctrica de las dos instalaciones solares fotovoltaicas a las redes de distribución y cuyo final sería la subestación transformadora ‘ST La Manga’. La instalación tendría una longitud de más de 7 kilómetros e iría en su gran mayoría bajo tierra. El presupuesto de esta actuación es de casi un millón de euros.

Las protestas vecinales frente al proyecto no se han hecho esperar. La Alianza del Campo de Cartagena para la Ordenación de las Instalaciones Fotovoltaicas (Accoif), que engloba a más de 50 asociaciones y colectivos, como Procabo, SOS Mar Menor, Ecologistas en Acción o CCOO de la Región de Murcia, a través de su portavoz, Caroline Rivière, ha puesto de manifiesto que la construcción de estas plantas solares entran en conflicto en espacios protegidos por su fauna y flora autóctonas.

El primero de los proyectos, situado a la entrada de Los Belones, se levantaría en el paraje de Atamaría, de modo que la instalación de las placas pondría en riesgo el hábitat de la gran cantidad de aves, mamíferos, insectos que pueblan la zona, así como de los palmitos, flora protegida.

Por otro lado, una empresa ajena a Amber Solar ha proyectado dos huertos solares más en Los Belones. Uno de ellos se adentraría más en espacio protegido, cerca de Las Barracas, un poblado, cerca de Atamaría, y en el que se puede observar «un enorme prado que se sustituiría por las placas fotovoltaicas», según denuncian desde Accoif. El tercero de los proyectos también se situaría a «los pies de Atamaría», apuntan.

Los vecinos son hasta ahora en su gran mayoría desconocedores de los proyectos, según asegura a La Opinión el presidente de la Asociación de Vecinos de Los Belones, Pedro Saura. «Nadie nos ha informado de momento, yo me enteré a través de un tercero», apunta.

Rechazo en El Algar

Las empresas de producción de energía solar tienen el foco puesto en la comarca. Tal es el caso de Soltec, que invertirá casi 90 millones de euros en instalar cinco plantas solares en El Algar que ocuparán más de 160 hectáreas.

Tras un primer pronunciamiento por parte de los vecinos, la empresa se comprometió a «no limitar el crecimiento natural del pueblo y a incrementar las medidas tendentes a reducir el impacto visual del huerto», según informó la concejala Alejandra Gutiérrez durante la celebración del Pleno del pasado mes de octubre.

Esta noticia no calmó a los residentes de la localidad, que el pasado 17 de diciembre decidieron volver a alzar la voz, mostrando nuevamente su rechazo al lugar en el que se ha decidido ubicar las plantas solares. Alrededor de 200 personas se sumaron a la protesta, en una marcha de cuatro kilómetros alrededor de la diputación que contó con el respaldo del líder de Movimiento Ciudadano, José López.

Por otro lado, el pasado mes de noviembre también comenzó la construcción de la planta fotovoltaica La Isla en el paraje de Buenavista, en la diputación de El Beal, pese a a la oposición de los vecinos.

Estos se sintieron ignorados por la administración, ya que llevaban «varias décadas» reivindicando que la zona en la que se está levantando el huerto solar se destine a la expansión urbanística de los pueblos.

Solicitan una moratoria que proteja el Distrito 7

Para proteger a Los Belones y al Distrito 7, que engloba gran parte del entorno del Mar Menor y su cuenca vertiente, la Alianza del Campo de Cartagena para la Ordenación de las Instalaciones Fotovoltaicas (Accoif) solicita una moratoria para la instalación de nuevas plantas fotovoltaicas en el territorio, de modo que se sitúen en zonas sin impacto ambiental, lejos de espacios naturales. Así como se hizo para el Distrito 1, la zona oeste, única protegida hasta ahora en el municipio, el protocolo que firmaron las asociaciones empresariales más representativas del sector, la Federación de Asociaciones de Vecinos y el Ayuntamiento.