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La Opinión de Murcia

Sanidad

Controlarán los gatos callejeros en Cartagena para evitar riesgos sanitarios

La Oficina Municipal de Protección Animal y las protectoras autorizadas para ello se encargarán de identificarlos y alimentarlos

Un gato callejero pasea por las calles de Cartagena. Iván Urquízar

La nueva Ordenanza de Bienestar Animal, aprobada definitivamente en el pleno de mayo y que sustituyó a la que llevaba vigente desde 2003, plantea una serie de medidas que garantizarán una mayor gestión y control de las colonias felinas del municipio. Para ello, el Ayuntamiento creará una Oficina Municipal de Protección Animal que elaborará los programas de actuación, conforme a las directrices del Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de la Región de Murcia.

El protocolo de actuación de la oficina, que también colaborará con otras entidades encargadas de las colonias de gatos ferales, como las protectoras de animales, se hará siempre en cumplimiento de las pautas del método CER (Captura, Esterilización y Retorno).

En este sentido, se impartirán cursos a gestores de colonias y a profesionales públicos y privados del sector para formarles sobre el método CER, y obtendrán un carné que los autorizará a realizar dicha labor. La semana pasada tuvo lugar la primera jornada, organizada por la Federación de Asociaciones Protectoras de Animales de la Región de Murcia (Animur) junto con la Concejalía de Sanidad, a la que también acudieron técnicos del Ayuntamiento y que contó con la presencia de dos referentes en materia de bienestar animal, la presidenta y la secretaria de FedeCats, Agnes Dufau y Mercedes Vara, respectivamente.

Se aplicará el método de captura, esterilización y retorno para evitar la superpoblación

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Los objetivos del método CER son los de «minimizar las molestias producidas al vecindario por las colonias felinas, reducir los riesgos sanitarios que estas supone y mejorar su calidad de vida», según refleja la ordenanza.

Asimismo, también se pretende que las colonias felinas no se constituyan como estancias permanentes a lo largo del tiempo. Así, mediante la aplicación del método CER se tratará de evitar el aumento del número de gatos y se promoverá la adopción o acogida de los ejemplares que muestren señales de poder ser socializados o que ya lo estén.

Las colonias requerirán de la previa autorización municipal y serán supervisadas y gestionadas por los servicios municipales competentes y por las entidades y personas autorizadas para ello, es decir, aquellas que hayan obtenido previamente su carné. Para evitar riesgos sanitarios, los alimentos nunca se dejarán en el suelo y se limpiarán diariamente los restos. Todo aquel que lo haga sin autorización será sancionado con multas de 100 a 1.500 euros, ya que es considerada por la ordenanza como una infracción leve.

Por otro lado, el Ayuntamiento también identificará cada colonia, les proporcionará un habitáculo y colocarán cartelería en dichas zonas con las prohibiciones y sanciones en las que se incurrirían por no cumplir las disposiciones de la ordenanza. Asimismo, las personas titulares o responsables de perros deberán adoptar las medidas necesarias para evitar que la presencia de estos pueda alterar o poner en riesgo la integridad de las colonias felinas, según dicta la nueva normativa.

Se endurecen las sanciones: de 100 a 30.000 euros

La nueva Ordenanza de Bienestar Animal ha endurecido las multas. Las infracciones leves, como no recoger los excrementos o no llevar a las mascotas sujetas, pueden ser sancionadas con multas de 100 a 1.500 euros; las graves, como dejar a un animal en un vehículo sin supervisión ni ventilación, con multa de 1.501 a 6.000 euros y las muy graves, como pueden ser el abandono y el maltrato, con multa de 6.001 a 30.000 euros. Unas cantidades que han aumentado respecto a la anterior normativa de 2003, que sancionaba las infracciones leves con multa de 30 a 3.000 euros.

El teniente de alcalde y concejal de Sanidad, Manuel Padín, ha anunciado la instalación de 16 casetas específicas para que los gatos ferales puedan contar con una mejor calidad de vida y sean compatibles con la salubridad, así como la firma de convenios de colaboración para la ejecución de un proyecto de actividades de fomento de la adopción de animales abandonados (perros y gatos) con las asociaciones protectoras federadas, por un importe de 20.000 euros en 2021 y la misma cantidad en 2022, lo que hace un total de 40.000 euros. También ha destacado los contratos específicos de aplicación del método CER para 208 gatos ferales a través de Animur, con un gasto de 13.200 euros en 2021 y 11.800 en 2022, en total, 25.000 euros.

Asimismo, en el Centro de Acogida y Tratamiento de Animales Domésticos (Catad), se ha puesto en marcha un nuevo contrato, adaptado a la Ley 6/2017, que aumenta el control sobre el mismo y que, además, exige más recursos en favor del bienestar animal. De hecho, en el contrato de los dos próximos años se incluye la aplicación del método CER a un total de 400 gatos ferales, según ha afirmado Padín.

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