El Consejo de Gobierno ha dado el visto bueno, a propuesta de la Consejería de Presidencia, Turismo, Cultura y Deportes, a la declaración como Bien de Interés Cultural del Monumento a los Héroes de Santiago de Cuba y Cavite, ubicado en la plaza Héroes de Cavite de Cartagena.

Según motivan los informes técnicos emitidos por el Servicio de Patrimonio Histórico, la justificación se fundamenta en su valor testimonial, a nivel nacional, del 'Desastre del 98', así como en el relevante valor artístico del monumento en el contexto de la escultura urbana de la época.

La declaración toma también en consideración su carácter de hito por excelencia del nuevo espacio de representación de la ciudad, que se configura como una gran plaza monumental flanqueada por el nuevo Palacio Consistorial (1907), el edificio de la Junta de Obras del Puerto (1923), la Aduana (1927-1930), la Muralla del Mar, el Gobierno Militar, Paseo del Muelle Alfonso XII y el propio puerto de Cartagena.

Atendiendo al papel relevante que el Monumento a los Héroes de Cavite desempeña en el paisaje urbano de Cartagena, se establece un entorno de protección que estaría integrado por la plaza de los Héroes de Cavite y su prolongación visual hasta el mar.

Además, se consideran parte integrante del Bien de Interés Cultural los elementos escultóricos originales en piedra que se recompusieron formando nuevos hitos monumentales instalados en dependencias militares. En concreto, en los jardines del antiguo Hospital Militar, en la carretera de Tentegorra, se ubica el grupo escultórico norte y la personificación del lateral oeste; y en el muelle del Arsenal Militar se encuentran ubicados el grupo escultórico sur y la personificación del lado este.

Suscripción popular

El Monumento a los Héroes de Cavite y Santiago de Cuba fue levantado por suscripción popular e inaugurado por el rey Alfonso XIII el 9 de noviembre de 1923. Conmemora el heroico comportamiento de las escuadras de Montojo y Cervera en las batallas navales de Cavite y Santiago de Cuba, determinantes en la derrota española frente a los EE.UU. y la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico.

El monumento testimoniaba, de este modo, una fecha trascendental en la Historia de España, el denominado 'Desastre del 98', que dio lugar a toda una generación de intelectuales y a la corriente regeneracionista de la vida nacional.

Su autor fue el escultor Julio González Pola (Oviedo, 1865-Madrid, 1929), célebre por la realización de numerosos y destacados monumentos públicos. El monumento a los Héroes de Cavite responde a las convenciones tipológicas características de las construcciones conmemorativas de carácter funerario, con la utilización del motivo del obelisco como eje en torno al que se desarrolla el discurso narrativo escultórico.

El obelisco, además de su carácter funerario decimonónico, venía siendo utilizado con carácter conmemorativo y organizador de grandes espacios urbanos desde que el Imperio Romano comenzara a importar estos elementos desde Egipto. Así, la estructura del monumento se organiza en torno al obelisco-faro --importante por su referencia a la flota y la ubicación del monumento frente al mar-- y la esencialización de las proas de los buques, elementos sobre los que se disponen los grupos escultóricos, lápidas epigráficas y relieves.

Tras el derribo parcial de las murallas y la consolidación de los terrenos ganados al mar en el muelle Alfonso XII, este enclave se transformó en el 'salón' de la ciudad, escenario de la feria y lugar de esparcimiento, y junto a él, la plaza de los Héroes de Cavite se convertiría en el principal espacio de representación urbana, abierto al puerto natural. Por este motivo, se considera la plaza de los Héroes de Cavite y la perspectiva del monumento hacia la bocana del puerto como espacios necesariamente vinculados.

En 1981-1982 se llevó a cabo una demolición-desmontaje del monumento, procediendo a su reconstrucción, dirigida por el escultor Miguel Ángel Casañ, con el vaciado en bronce de los elementos escultóricos.

Los elementos escultóricos originales en piedra se recompusieron formando nuevos hitos monumentales instalados en dependencias militares: en el interior del Arsenal y en los jardines del Hospital Militar de Cartagena.