El Consejo Municipal de Comercio trató ayer las futuras obras que se van a acometer en el Mercado Gisbert y que permitirán solucionar los daños constructivos de las instalaciones provocados por las Danas. La reunión ha sido presidida por el teniente de alcalde y concejal del área de Turismo, Comercio, Sanidad y Consumo, Manuel Padín, quien ha avanzado que el nuevo proyecto de la plaza de abastos contempla abrir la fachada al exterior para convertir el mercado en un atractivo turístico y comercial, tal y como se recoge en el Plan Estratégico de Turismo.

Según ha señalado el edil, la propuesta empresarial cuenta con reconocidos comerciantes y empresarios del municipio que han mostrado su interés en darle al Mercado Gisbert un impulso gastronómico y turístico, tanto para los cartageneros como para visitantes nacionales como internacionales. «Tenemos muy claro lo que queremos para Gisbert. Hablamos de la entrada al Casco Antiguo desde el puerto y debemos dar un servicio acorde con la importancia de este enclave», indicó Manuel Padín.

El teniente de alcalde aclaró que los futuros ocupantes de los puestos del mercado serán los encargados de montar los stands comerciales según sus usos, una vez que las obras de reforma dejen los habitáculos con todas las conexiones necesarias para su uso como punto de venta comercial. El concejal precisó que el único ocupante actual del mercado tiene garantizada su ubicación en las instalaciones y que durante las obras se le facilitará un lugar en el mercado de Santa Florentina.